Valencia.- Una ordenanza municipal protege los árboles monumentales en la localidad de Enguera

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: lunes, 14 agosto 2006 17:42

VALENCIA 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

Pinos, ródenos, chopos, olivos, madroños, lames, carrascas y eucaliptos, son algunos ejemplares de árboles monumentales que son protegidos por una normativa municipal de la valenciana localidad de Enguera. Esta ordenanza municipal, pionera en la Comunitat Valenciana, regula los usos y protección de los árboles de interés local, su conservación y mejora, así como también la gestión del entorno en que se encuentran, según informaron hoy fuentes de la Diputación de Valencia.

La ordenanza, además de definir actuaciones y conveniar con los propietarios particulares, tiene incluido un catálogo de árboles monumentales y singulares del término municipal de Enguera. El catálogo se compone de 20 ejemplares de árboles y un anexo con la inclusión de 6 más. Está realizado por el grupo de flora y fauna e la asociación para la defensa de la naturaleza de Enguera (Adene).

Para cada uno de los ejemplares se ha confeccionado una ficha que recoge la importación básica mínima para caracterizarlos. Hay un apartado de datos científicos donde están los nombres vulgares que recibe el árbol, así como la familia a la que pertenece y por último el nombre científico que recibe.

En el apartado de datos técnicos, se han recogido los datos del perímetro basal, diámetro basal, perímetro a altura 1,30 metros, diámetro a altura 1,30 metros, altura, diámetro medio de copa, estimación de la superfície cubierta por la copa y la edad estimada.

Hay otros apartados, uno para el comentario acerca del estado de conservación del árbol, otro sobre su localización, una descripción del entorno en el que se encuentra el ejemplar y por último, se da información sobre las razones por las que se ha llevado a considerarlo como un árbol singular.

El programa de conservación de los árboles monumentales surge de la "necesidad de conservar los árboles emblemáticos de la provincia, amenazados por las transformaciones viarias, urbanísticas y agrícolas, también por los incendios, el vandalismo o las enfermedades", precisaron las citadas fuentes.

La Diputación de Valencia, con la puesta en marcha de este programa en 1994, asumió la conservación de este patrimonio natural y cultural, a través de la protección de estos ejemplares y de un "cuidadoso seguimiento de su estado de salud", ya que algunos de ellos alcanzan los 1.200 años.

En este sentido, indicaron que "protegerlos se convierte en una obligación, ya que ha desparecido el 80 por ciento de los árboles que a principios de siglo tenían el reconocimiento de destacables". Así, apuntaron que en la provincia de Valencia, "contamos con árboles y arboledas de alto valor medioambiental, que contribuyen a la revalorización de multitud de espacios naturales y culturales de toda la geografía y favorecen el desarrollo sostenible a tarvés del fomento del turismo natural".

En este punto, las mismas fuentes señalaron que "cuenta la mitología que Júpiter y Mercurio recorrían la tierra de Frigia buscando alojamiento, pero todas las puertas les eran cerradas. Hasta que llegaron a una vieja choza, donde vivían dos ancianos, Filemón y Baucis. Los hospedaron como buenamente pudieron, les dieron los pocos alimentos de los que disponían, y pronto se dieron cuenta de que algo pasaba, ya que la jarra de vino no se acababa nunca".

"Los dioses revelaron su identidad, y ordenaron a la pareja que subiera con ellos a la colina. Los dioses entonces, cubrieron de agua la tierra de Frigia, menos la casa de los ancianos, que quedó convertida en templo. Júpiter les preguntó que deseo querían cumplir. Los ancianos decidieron que querían morir juntos. La petición fue concedida. Y un día, los dos empezaron a cubrirse de hojas, y se convirtieron en una encina y un tilo".

La historia de Baucis y Filemón sirve para darse cuenta de que "nosotros formamos parte de un sistema, somos parte de la naturaleza, y como tales, debemos proteger al resto de seres que la forman", explicaron. Al menos, "ésta es la idea que se intenta llevar a cabo en Enguera", gracias al programa de conservación de los árboles monumentales de la Diputación de Valencia.

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