MADRID, 4 Sep. (EDIZIONES) -
La química entre actores y actrices es algo que se da o no se da. El poco término medio que hay se queda en un limbo extraño. No se puede pretender congeniar con alguien en pantalla si no existe una conexión palpable, aunque los intérpretes, entre bambalinas, sean grandes amigos (o incluso pareja).
No todos van a poder ser Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. O, si nos remontamos en el tiempo, Katharine Hepburn y Spencer Tracy. Pero siempre se pide un mínimo para que, en muchos casos, el falso romance no parezca un bochorno.
Ni todo el CGI del mundo puede fingir ese 'feeling'. Por eso es tan importante el cásting: no por tener a dos pesos pesados, que por separado pueden ser grandes actores y actrices, vas a conseguir que dentro del celuloide tengan esa sintonía. Y esto, a su vez, puede destrozar una película.
Estos son algunos de esos actores y actrices que parecieron olvidarse de que tenían un partenaire y no sólo no saltó esa chispa, sino que el público se dio cuenta de ello.
1. BRAD PITT Y JULIA ROBERTS - THE MEXICAN

La expectación por ver a Brad Pitt, toda una estrella que estaba alcanzando la cima, junto a la 'novia (no a la fuga) de América' era gigante. Pero llegó The Mexican a los cines y todo ese 'hype' quedó en agua de borrajas.
El hecho de que apenas compartieran pantalla en lo que se suponía un gran romance no fue lo peor, sino que se notara tanto que sólo querían cobrar el cheque porque demostraban una diversión ínfima entre ellos.
Se puede argumentar que el guión les dejaba unos personajes con los que era difícil que saltaran chispas, pero que la química se la llevaran Julia Roberts y James Gandolfini fue algo que, debido a la expectación susodicha, fue un 'bluf' que pocos pudieron soportar.
2. HAYDEN CHRISTENSEN Y NATALIE PORTMAN - STAR WARS: EPISODIO II EL ATAQUE DE LOS CLONES

Uno de los ridículos más apabullantes de toda la gaalxia. Un amor sin pies ni cabeza que había empezado cuando él era aún un niño y ella ya era la misma jovencita que no había envejecido a la misma velocidad que él.
Tomada como una decepción en toda regla y razón prima del odio de algunos warsies hacia la segunda trilogía, el romance de Anakin y Padmé parecía el de dos robots que tienen que decir diálogos como aquel "No me gusta la arena" que tanta carcajada incómoda provocó.
No extraña que Natalie Portman no quiera enseñarle las precuelas a sus hijos ni que Hayden Christensen se retirara del cine por mucho tiempo: lánguido, confuso y hasta exhaustivo, el romance no convencía ni a la más acaramelada y empalagosa de las parejas. Que esto fuera el origen de Darth Vader y de Luke y Leia Skywalker es algo que para algunos no tiene perdón.
3. JOHNNY DEPP Y ANGELINA JOLIE - THE TOURIST

Ni Ricky Gervais se creía que ambos intérpretes (y la película) estuvieran nominados a los Globos de Oro de aquel año. Y con él, todos los que habían visto esta película en la que ambos no iban siquiera con el piloto automático.
Hubo quizá un tiempo en el que pensar en juntar en pantalla a Johnny Depp y Angelina Jolie sonaba como la mejor idea para la taquilla. Pero llegó The Tourist y aquello parecía un esperpento que ni Tim Burton hubiera filmado, aunque esas dos caricaturas se parecieran a actores.
Ni diálogo, ni trama, ni acción. La película carecía de casi todo ello, pero su gran tara era el aburrimiento de una química que nunca apareció.
4. BEN AFFLECK Y JENNIFER LOPEZ - UNA RELACIÓN PELIGROSA

En 2003, Ben Affleck y Jennifer Lopez tenían un amor que era carne de prensa amarilla. Así que, ¿por qué no aprovecharlo y hacer una película que demuestre al mundo su romance?
Pues la respuesta la tenemos ahora: Una relación peligrosa era una película de la que no se podía extraer absolutamente nada bueno. Había diálogos para echarse las manos a la cabeza. Un ritmo que parecía un sindiós. Y una (presunta) pareja que no tenían química ni por separado.
Una relación pelirgosa causó tanta vergüenza ajena (en versión original suena la irónicamente formidable frase "It's turkey time, gobble gobble") que no sorprende que los "Bennifer" no tardara en romper.
5. DAKOTA JOHNSON Y JAMIE DORNAN - CINCUENTA SOMBRAS DE GREY

Cuando una película se centra en un amor que ha hecho las delicias de muchísimas lectoras, la elección del elenco es primordial. Y, a pesar de que hubo un cásting exhaustivo, quienes acabaron encarnando a Anastasia Steele y Christian Grey no gustaron a casi nadie. Y aún quedan las secuelas.
Pero pongamos que tampoco esto era lo que buscaban quienes fueron a ver esta adaptación de una de las novelas erótico-sexuales más leídas de los últimos años, sino algo más de 'chicha'. Pues ni eso.
Dakota Johnson y Jamie Dornan hicieron que Tom Cruise y Katie Holmes parecieran la pareja sexual perfecta. Y eso es para que los azotes se los repartieran entre ellos.
6. TOM CRUISE Y NICOLE KIDMAN - EYES WIDE SHUT

Y hablando del rey de Roma. Ni el genio de Kubrick pudo conseguir que Tom Cruise tuviera química con su esposa en ese momento. Nicole Kidman lo intenta, pero es que la larga lista de partenaires en la pantalla con las que Tom Cruise no ha congeniado (Penélope Cruz, Renée Zellweger o Cameron Diaz) es inversamente proporcional a los actores con los que el intérprete sí ha tenido química (Val Kilmer, Dustin Hoffman o Cuba Gooding Jr.)
Pero ese no fue el único error de una pareja que no desplegaba en pantalla el 'feeling' que tenían fuera de ella. Un thriler erótico sobre fiestas sexuales secretas donde era más embarazoso que sexy verlos a ellos mirando. Era mucho más excitante imaginarse las tramoyas del making-off.
7. HARRISON FOR Y ANNE HECHE - SEIS DÍAS Y SIETE NOCHES

Ni con tanto tiempo por delante como preveía su título, Harrison Ford y Anne Heche parecieron tomarse en serio que tenían que fingir un enamoramiento.
Quizá juntar en pantalla a un canalla de la talla de Indiana Jones y Han Solo y a quien no ha tenido miedo en Hollywood de sacar a la luz su relación lésbica con Ellen DeGeneres no fue la mejor idea. Y más si al empezar la película se nos presenta a ellos dos con un desdén por el otro digno de estudio.
Pero si después de 90 minutos la película acaba con un 'corro al aeropuerto a declarar mi amor eterno' entonces es que no hay entusiasmo que salve el descalabro.
8. ADAM SANDLER Y JENNIFER ANISTON - SÍGUEME EL ROLLO

En la película, para un viaje vacacional, un cirujano plástico le pedía a su asistenta que fingiera ser su familia para poder ligar con la chica que le gusta. Hasta ahí todo bien, pues se trata de un remake de Flor de cactus, con Walter Matthau e Ingrid Bergman. El problema llega cuando las vacaciones son también en la mente de sus actores.
A pesar de la poca ética del personaje de Sandler, es casi inexplicable esa dejadez por hacer algo más para tener química con Jennifer Aniston, que parece que pasa por allí como su rol, con ganas de que todo acabe bien para poder marcharse.
Si lo que se ve en pantalla fuera un sinónimo de la realidad, cualquiera diría que Jennifer Aniston y Adam Sandler no se odian y querían hundir las carreras del otro. Pero menos mal que esto es sólo una suposición.
9. TOBEY MAGUIRE Y KIRSTEN DUNST - TRILOGÍA SPIDERMAN

No todos los superhéroes son como nosotros. Ellos no siempre sienten las emociones como la gran mayoría de humanos y en muchas ocasiones llegan a rozar la sociopatía en lo que a relaciones de amor y afecto se refieren. Sin embargo, se supone que Spiderman es uno de los personajes con los que el público más tiene a empatizar.
A no ser claro, que un director como Sam Raimi opte por el insulso tándem Tobey Maguire/ Krinsten Dunst para interpretar a Peter Parker / Mary Jane, que pese a que dejó uno de los besos más icónicos de la historia del cine actual, lo cierto es que su romance era tan poco creíble como la aparición de Venom en Spiderman 3.
10. KRISTEN STEWART Y ROBERT PATTINSON - SAGA CREPÚSCULO

Posiblemente sea la peor pareja adolescente de todos los tiempos. Y vale, es cierto que la intromisión de cierto hombre lobo tuviese algo que ver con que ésta pareja no cuajase. Pero lo cierto es que el dúo formado por Stewart y Pattinson no funcionaba en la primera película, ni por supuesto funcionó en el resto de entregas.
El insulso carisma de la actriz, unido a la pétrea expresión del intérprete hacen de Bella y Edward una pareja perfecta... para cerrar este ránking. Por suerte, su creciente masa de seguidores sirvió para que la saga Crepúsculo triunfase, al menos, en taquilla.