Publicado 08/05/2020 16:32:08 +02:00CET

David Moragas clausura el Festival D'A con su debut: "El confinamiento permite dialogar con uno mismo"

Escena de la película 'A stormy night'
Escena de la película 'A stormy night' - FILMIN

   MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

   El Festival D'A de cine pone este domingo punto final a su edición online correspondiente a 2020, que en esta ocasión ha adaptado su formato a la situación de estado de alarma a causa del coronavirus, y que se clausura con el debut en el largometraje del cineasta David Moragas, 'A stormy night', una historia de confinamiento en un contexto diferente al actual pero con unas circunstancias similares para sus personajes.

   "El confinamiento ha propiciado una oportunidad de dialogar con nosotros mismos, de hacernos preguntas que en un estado cotidiano no nos hacemos", ha señalado Moragas durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo de la presentación de su película como cierre del Festival D'A, que propone una selección de 47 largometrajes y 20 cortometrajes que pueden verse en la plataforma Filmin.

   Moragas, cortometrajista que estuvo presente en la anterior edición del D'A con sus trabajos 'Boyfriend' y 'Only Fools Rush In', que debuta ahora en la dirección de largometraje con una película rodada en Nueva York en blanco y negro, que evoca tanto al Woody Allen de los años setenta como al cine indie estadounidense.

   Tal y como ha señalado el director, la decisión de presentar 'A stormy night' a la edición "online" de este festival se debe a la "coincidencia casi total" entre la situación que viven los españoles que llevan confinados en sus casas desde que se decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo y la situación que viven los protagonistas de esta película.

   Esta cinta narra una noche en la vida de Marcos, un director barcelonés de documentales que se queda atrapado en Nueva York tras cancelarse su vuelo de escala a San Francisco a causa de una tormenta que paraliza la ciudad. Como no tiene un lugar en el que alojarse, termina pasando la noche en casa de Alan, el compañero de piso de una amiga de universidad, y ambos se enfrentarán a sus convicciones y sus modos de vida sin alternativa.

   Moragas, que también protagoniza esta película, ha señalado que las cuestiones que se debaten en esta producción tienen que ver con su experiencia en sus primeros 27 años de vida, y que abarcan temas como "llegar a fin de mes, combinar esto con una profesión creativa, o vivir en la era de la globalización y de los móviles", que están "latentes en las conversaciones de amigos en los bares".

HISTORIA DE CONTRADICCIONES

   Los protagonistas de esta historia reflejan una "contradicción" que parten de su forma de ver el mundo y que funciona como un "homenaje a las incertezas" que las personas experimentan día a día, como puede ser la "monogamia" y el "debate interno que surge entre un modo de vida muy tradicional o el que lleva a cuestionarla".

   Una de las contradicciones de Moragas como director es, según ha relatado, el hecho de formar parte de un "colectivo muy pequeñito", el de "hombre blanco, de clase media, homosexual y español", y sentir en ocasiones la "responsabilidad de educar a todo el mundo". Según ha señalado, cuando escribe lo hace para un público a su "semejanza", algo que, según ha admitido, "siempre causa problemas porque un productor opina que sus películas tienen que ser para todos". "Hay días que me despierto un poco gruñón y pienso que tienen que ser para un nicho", ha admitido.

   Antes del metraje, y a modo de presentación, Moragas presenta su película como una cinta que bebe de las clásicas comedias románticas de todos los tiempos, algo que, en realidad, es una "provocación", porque reconoce que lo que ve el espectador es "claramente distinto". "El género de la comedia siempre se ha visto desde una mirada heteronormalizada: siempre son hombres y mujeres blancos, de clase media o alta, con pareja heterosexuales", ha señalado el director, quien reconoce influencias del clásico romántico 'Notting Hill'.

   Otra de las conexiones con la actualidad, y a modo de anécdota, se observa en el rostro del filósofo esloveno Zizek, uno de los pensadores más activos durante la pandemia, que lleva plasmado el personaje de Moragas en su camiseta. "Él lleva escribiendo sobre esto desde que empezó todo, incluso su crítica al sistema no parte de la autoridad o la imposición, sino de la idea de que es más productivo invitar al cuestionamiento que imponer una forma de ver las cosas", ha señalado el director.

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