MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -
John Mathieson (Dirset, Inglaterra, 1961), que participó hoy en un
encuentro dentro de Madridimagen 2000, que desde el pasado día 30 de
septiembre y hasta el próximo 7 de octubre tiene lugar en la capital,
aseguró hoy que "trabajar con Ridley Scott siempre es un honor".
Mathieson, que ya se puso a las órdenes del realizador
estadounidense en la macroproducción 'Gladiator', ha repetido en
'Hannibal', último filme de Scott. "Cuando acepté participar en
'Gladiator' no tenía ni idea de que fuera un proyecto tan ambicioso;
no fue por ese motivo por el que elegí colaborar con Scott, sino
porque él me lo pidió y siempre es agradable que un director de su
talla te pida trabajar con él", señaló Mathieson, que antes de
encargarse de la fotografía de esta película sobre la antigua Roma ya
había rodado un 'spot' publicitario para Scott.
Sin embargo, reconoció que cuando aceptó el reto de 'Hannibal', la
secuela de 'El silencio de los corderos', sí sabía en qué se metía.
"Recuerdo que del guión de 'Gladiator' me impresionaron los
grandiosos escenarios y las fabulosas vistas aéreas", matizó
Mathieson, que en el filme 'The hunger' tuvo el primer contacto con
los tres Scott (Ridley, Tony y Jake).
Respecto a las diferencias de participar en un proyecto de un
director tan conocido como Scott y de su trabajo realizado en 'Love
is the devil', del realizador novel John Maybury, Mathieson afirmó
que "son dos directores muy diferentes". "Un director de fotografía
tiene que ser capaz de hacer lo que le pidan y cada director tiene su
manera de trabajar. Por eso, se debe ser flexible con los directores,
para que te vuelvan a llamar", bromeó.
Pero Mathieson, condecorado con la Orden de Caballero de las Artes y
las Letras francesas en reconocimiento a su contribución a la
industria cinematográfica, declaró que en las producciones de
Hollywood no hay mucho tiempo para recrearse. "Siento mucha presión y
nunca tengo el tiempo necesario para solucionar los problemas que van
surgiendo", se quejó un hombre que atribuyó, con humor, a esa presión
la pérdida de pelo de su cabeza.