MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
El documental "El viaje de Susu", dirigido por Nicolás Muñoz,
narra la vida de un niño saharaui que, acogido por el programa de
ayuda humanitaria "Vacaciones en paz", sale por primera vez de los
campamentos de refugiados en Argelia para pasar sus vacaciones en
España.
El Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes, la sala de
proyecciones de la Casa de América y de La Casa Encendida será el
circuito en el que se podrá ver esta producción de Toma 24, que
espera ser vendida a alguna televisión. "La idea de este documental
--seguir minuto a minuto la vida de un niño saharaui que viene a
pasar las vacaciones a España-- es sencilla, pero su producción no lo
ha sido", afirmó hoy en rueda de prensa Muñoz, quien estuvo
acompañado por miembros de la Plataforma de Mujeres Artistas contra
la Violencia de Género, como Pilar Bardem, Lola Herrera o Natalia
Dicenta. Y es que el equipo de "El viaje de Susu", durante el rodaje
en el desierto, se tuvo que enfrentar con temperaturas de 48 grados a
la sombra y tormentas de arena.
A esto hay que añadir el trabajar con niños y encontrar una familia
española que estuviera dispuesta a que la siguieran a todas partes
con una cámara y un micrófono durante todo el verano. "Es difícil
meterte dentro de una familia, tienes que tener delicadeza y
diplomacia, a la vez que tienes que ser egoísta para conseguir lo que
quieres respetando un mínimo de intimidad", explicó Muñoz, quien
decidió rodar "El viaje de Susu" debido a la experiencia personal
vivida por su hermano con el programa "Vacaciones en paz".
CONTRASTE DE CULTURAS
En este sentido, este realizador, responsable del largometraje
"Rewind" (1999), indicó que la intención principal de su primer
documental era "mostrar el contraste entre dos culturas". "La idea
era mostrar cómo un niño del desierto vive en el mundo occidental",
reiteró Muñoz, quien recordó que las cosas que más llamaban la
atención de Susu eran "las plantas verdes, los grifos, el mar o las
lavadoras".
Por otra parte, Muñoz apuntó que no hay que olvidar que el
protagonista de "El viaje de Susu", de 53 minutos de duración,
pertenece "a un pueblo nómada, muy independiente, hospitalario y
noble". "A la familia española que le acoge a veces les parecía que
Susu era frío, pero sólo es que necesitaba un margen de maniobra",
apostilló un director que siente "la necesidad biológica de hacer
películas".
Asimismo, Muñoz apuntó que uno de los objetivos principales de su
primer documental es ayudar a otros niños saharauis a través del
programa "Vacaciones en paz", organizado por la Delegación Saharaui
para España y por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, y que
permitió que el año pasado cerca de 9.000 niños salieran de los
campamentos del sur de Argelia. "Todavía estamos a tiempo para este
verano", subrayó el director de "El viaje de Susu".
AUGE IRREAL
En cuanto a la buena salud del documental, Muñoz quiso dejar claro
que "si el cine está mal, el documental está mucho peor". "Es verdad
que hay un auge, pero no es real, ya que los documentales no llegan a
las salas comerciales y no los compran las televisiones", denunció
este director.
Finalmente, Muñoz anunció que está buscando financiación para poner
en marcha su segundo largometraje de ficción. "Se trata de la
historia de unos ancianos que se escapan de la residencia de ancianos
para ver el mar", dijo sobre un proyecto titulado "Operación salida"
y que quedó finalista de los IV Premios Pilar Miró de Guiones para
Películas de TV.