Milani critica la hipocresía en 'Como pez fuera del agua': "Muchos progresistas hacen de su condición social una jaula"

'Como Pez Fuera Del Agua'
CARAMEL FILMS - Archivo
Publicado 22/05/2019 17:48:25CET

   MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

   El director italiano Riccardo Milani arremete contra la hipocresía en la película 'Como pez fuera del agua', una comedia que se estrena en los cines españoles este viernes 24 de mayo después de haber cosechado éxito en el país natal del cineasta.

   "Muchos progresistas hacen de su condición social una jaula", ha manifestado el cineasta durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo de la llegada a las salas de esta película, que funciona como una crítica a la falta de comunicación y la ignorancia.

   Esta comedia relata un desencuentro inevitable: el de Giovanni (Antonio Albanese), miembro de un prestigioso grupo de reflexión internacional que se propone reurbanizar las periferias en las ciudades italianas; y Mónica (Paola Cortellesi), una cajera de un supermercardo en uno de los suburbios más poblados de Roma. Ambos se verán condenados a entenderse tras descubrir que sus hijos adolescentes se han enamorado.

   Según ha relatado el director, esta película nace de una experiencia personal. Una de sus hijas, de 13 años, le dijo que tenía un novio procedente de una periferia, que es precisamente la que se muestra en la cinta. "La misión de la película es hablar de la hipocresía, porque una cosa es hablar y otra es conocer. El problema es ensuciarse las manos y conocer aquello de lo que se habla", ha dicho.

   El padre de la joven, Antonio, trabaja para el Parlamento europeo dando oportunidades reales y con "principios sanos". Sin embargo, sus acciones tienen "un límite", puesto que "no conoce personalmente las cosas de las que habla".

   Además, se enfrenta a "una contradicción cultural": todo lo que siempre enseñó a su hija acerca de la igualdad de oportunidades se desvanece cuando él mismo se enfrenta a la realidad que tanto ha idealizado. "Creo que los principios han chocado con un crecimiento económico y cultural que no iba a la par con el crecimiento de social", ha señalado el cineasta, quien ve un problema "entre la teoría y la práctica".

   Por ello, esta película se convierte en una metáfora de lo que ocurre en Italia, según ha señalado. "Es un problema de conocimiento, de superar el muro de la indiferencia, y se ha convertido en un problema en mi país", ha dicho.

"HOSTILIDAD" E "INDIFERENCIA"

   La historia de amor de la hija de Milani se terminó a los seis meses de hacer comenzado. Según cuenta, ella entendió que había "hostilidad" e "indiferencia" por su parte. "Me dijo que le quería, y aquello era lo más elemental que había que considerar", ha señalado el cineasta italiano, quien aprendió con esta experiencia a "conocer las cosas antes de hablar de ellas".

   La película se rodó en la casa del novio de su hija, que ha crecido, tiene un hijo y un trabajo. "Su vida tiene las dificultades de la periferia donde vive, como en un precipicio donde se puede caer en cualquier momento", ha destacado Milani, quien resalta que "mantenerse en pie allí es muy complicado".

   A su juicio, "la magia y la particularidad" de esta película ha sido la de "llenar los cines tanto de la periferia como las salas más exclusiva y solitarias", donde van personajes como el de Antonio. "La amistad y el deseo de escuchar ha llegado al público y por eso ha triunfado", ha concluido Milani.

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