MADRID 13 Nov. (EUROPA PRESS) -
El cineasta Pablo Trapero, responsable de películas como 'Siete días en La Habana' o 'Elefante blanco' lleva a las pantallas de cine de España 'El clan', una película que narra una serie de crímenes cometidos en el seno de una familia que conmocionaron a Argentina hace más de tres décadas.
Según ha explicado Trapero durante una entrevista concedida a Europa Press, 'El clan' narra un caso "increíble" que ocurrió en Argentina a comienzos de los años 80: los Puccio, una familia del barrio de San Isidro aparentemente normal, culpable de varios casos de secuestro, extorsión y asesinato ocultados durante años.
Compañeros de colegio de Alejandro, uno de los hijos, procedentes de familias adineradas, eran algunos de los objetivos de este clan macabro y sin escrúpulos, cuya historia se convirtió en un mito que el país vuelve a recordar con esta película, ganadora de la León de Plata al mejor director de la pasada edición de la Mostra de Venecia.
La película ha llevado a las salas de cine de Argentina a más de dos millones de personas, un éxito que, según ha indicado Trapero, ha roto los "récords de taquilla". 'El clan' ha "salido" literalmente de las páginas de cultura y espectáculos para aparecer en "primera plana de los periódicos" y despierta una extraña atracción cercana al morbo, porque, según ha señalado, hay quien incluso acude a la que fue la casa de los Puccio para hacerse una foto.
"Había necesidad de encontrarse con este tema y hay algo en este caso extremo que a la vez tiene elementos más universales", ha indicado Trapero, quien no solo se ha centrado en los datos de la hemeroteca, sino que trató de acercarse a la familia e investigó entre los compañeros de colegio de los hijos y los vecinos.
Este caso, más allá de datos policiales, ha sido casi un enigma del que conserva más recuerdos que la bibliografía o documentales que se han realizado en torno al asunto a la que ha tenido acceso.
La única persona de la familia Puccio que sí quiso entrar en contacto con él fue Arquímiedes, el padre de la familia. Sin embargo, cuando Trapero llegó de la India, donde se encontraba rodando, y por fin pudo hablar con él, había muerto. Según ha señalado, se quedó con la duda de saber si, más allá de lo que contó en todos los platós de televisión, defendiendo inocencia, quería contar algo más.
INTENSIDAD, CONMOCIÓN Y SORPRESA
El director hace una analogía entre el ritmo de esta película y la música y lo compara con el rock: "Es intenso, no quedas relajado, sino emocionado, conmovido, sorprendido y exhausto. Tienes muchas sensaciones pero ninguna es la indiferencia".
Según ha relatado, ese es uno de sus fines como director. "Conmover al público es uno de los objetivos que tengo desde que empiezo a escribir hasta que termino la copia, para que el público salga distinto de como entró", ha dicho.
En cuanto a la capacidad de esta historia para tocar a todo tipo de público, Trapero ha indicado que "el gran tema de esta película es la hipocresía", una manera de ver que "los problemas siempre le pasan a otros o las cosas que ocurren alrededor hacen a uno víctima y no tiene nada que ver con ese contexto". "Eso excede el caso real de los años 80 y de la dictadura, es una invitación al público en general a mirar hacia dentro", ha reivindicado el director.