MADRID, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
Tom Cruise presentó hoy en Madrid, acompañado por el realizador Edward Zwick y el actor japonés Hiroyuki Sanada, su último trabajo, 'El último samurái', que llegará este viernes a las carteleras españolas. En una concurrida rueda de prensa, el actor norteamericano defendió el entendimiento entre las distintas culturas, habló de la influencia que la cultura japonesa ha provocado en él y disculpó la ausencia de su compañera sentimental en España, la actriz española Penélope Cruz, que si le ha acompañado en otras presentaciones por el resto de Europa.
"Películas de este tipo rompen barreras entre los actores, al crearse una forma común de comunicación. Demuestran que todos somos seres humanos y que somos capaces de entender nuestras diferencias y de celebrarlas", afirmó Cruise, quien en 'El último samurái' interpreta al capitán Nathan Algren, un hombre a la deriva después de haber librado muchas batallas en la Guerra de Secesión que es contratado por el Emperador de Japón para adiestrar sus tropas contra los señores de la guerra, a los que finalmente se unirá en una lucha por un mundo a punto de perecer.
En esta misma línea, el que fuera marido de Nicole Kidman durante años quiso dejar claro que el principal objetivo de 'El último samurái' --que ha costado 100 millones de dólares y que ya ha recaudado en Estados Unidos 94 millones de dólares-- es "contar una historia y desarrollar unos personajes, y luego está el fondo filosófico de la cultura japonesa", añadió, a la vez que reconoció que cintas como esta "pueden afectar a la forma de ver el mundo de los espectadores".
"La forma en que cada espectador de una cultura ve una película, es diferente, pero en cada sitio que he ido hemos encontrado un punto en común en el que estar de acuerdo", apuntó Cruise, quien no quería "perder la oportunidad de estar en España", como en otros países de Europa, ya que para él es "estupendo ver las distintas reacciones de la gente". Así, este intérprete hizo referencia a los pases de 'El último samurái' en Corea, "donde la gente no reaccionaba", dijo, y Japón, "donde las reacciones era audibles e incluso hubo aplausos" apostilló.
En muchos de estos puntos se mostró de acuerdo el director del filme, quien indicó que "uno no sabe qué se oye del mensaje que se lanza en los trabajos". "La mayor parte d ela audiencia de 'El último samurái son jóvenes, y cuando yo era joven fue el momento en el que muchas películas cambiaron mi forma de ver el mundo", matizó Zwick, responsable de títulos como 'Leyendas de pasión', 'Tiempos de gloria', 'Estado de sitio' o 'Traffic'.
HONRAR UNA CULTURA
"Cuando haces una película, lo primero es contar una buena historia y entretener, y luego entran en juego otras cuestiones. Si consigues cambiar los estereotipos, honrar una tradición muy bella casi olvidada o inspiras a la gente a la hora de detallar la relación entre occidente y oriente, es una alegría", prosiguió un realizador que también aclaró que su intención con 'El último samurái' no ha sido apropiarse de algo, sino "honrarlo".
Cruise también señaló que se ha sentido "muy cómodo" en el papel de samurái. "Me preparo mucho cada personaje, porque cada películas tienen sus exigencias. En ésta hubo muchas discusiones sobre cómo estaría yo en quimono, cómo sería mi armadura, cómo me las arreglaría trabajando con dos espadas", explicó un actor para el que es "difícil honrar una cultural", por lo que la buena acogida de 'El último samurái' en Japón fue "un gran alivio".
En cuanto a la preparación física para el papel, Cruise reconoció que no sabía si iba a poder dar "autenticidad" al personaje. "Ha sido un verdadero desafío. Mi punto de gravedad ha descendido y es curioso hasta que punto uno puede ser flexible", relató un intérprete que durante el rodaje de 'El último samurái', que se ha puesto en pie a lo largo de dos años, le preocupaba, sobre todo, la posibilidad de que él pudiera herir a alguien, y no al revés.
El protagonista de filmes como 'Top Gun', 'Nacido el cuatro de julio', 'Algunos hombres buenos', 'La tapadera', 'El color del dinero', 'Rain Man', 'Misión Imposible', 'Magnolia', 'Eye Wide Shut' o 'Jerry Maguire' también reconoció que el conocimiento de la cultura tradicional japonesa le ha influido espiritualmente.
EL CÓDIGO DE SAMURÁI
"Soy cientólogo y la base de la Cienciología es el budismo, que también está muy de acuerdo con mi forma de pensar. El código Bushido
--que hace referencia al camino del guerrero o samurái-- es muy poderoso, y, entre otros muchas cosas, habla de que el guerrero debe asumir la responsabilidad de lo que dicen y lo que hacen y ayudar a los demás a través de la compasión", explicó Cruise, quien reconoció que, en este sentido, se identifica plenamente con esta filosofía.
Así, este actor --que ya está trabajando en una nueva película, en la que comparte cartel con Javier Bardem-- señaló que siempre piensa "en ayudar a los demás", en cumplir lo que dice, en tomar las mejores decisiones para él, su familia, su comunidad... Por otra parte, apuntó que no hace las películas para ganar un Oscar, galardón al que ha sido nominado en tres ocasiones. "No sé si este año es el del Oscar, si sucede será estupendo, y si no sucede, también", dijo.
En cuanto a la ausencia en España de "la deliciosa y bella" Penélope Cruz --a la que reconoció echar de menos--, Cruise explicó que se encuentra en Italia terminando algunos detalles de una película que ha protagonizado allí --"en la que ha realizado una interpretación increíble", afirmó--, a la vez que comentó que nuestra actriz más internacional "necesita pasar tiempo con su familia, por eso no está aquí".
Al final de la rueda de prensa, Cruise, que en todo momento alabó el trabajo de Zwick, contó que una de las cosas que más le sorprendió durante el rodaje de 'El último samurái' fue que los entrenadores de los caballos eran españoles. "Esos tíos eran increíbles. Ajustaban el caballo a mi forma de montar y consiguieron que ningún animal saliera herido durante el rodaje", concluyó Cruise.