SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
El director Xavier Villaverde y el escritor Suso del Toro han
vuelto a unir sus fuerzas, como ya hicieran en 'Finisterre', en un
proyecto que ha nacido de una forma muy poco común y que está rodeado
de misterio. '13 campanadas', cinta de terror que se rueda hasta el
próximo 10 de mayo en el casco histórico de Santiago de Compostela
con Juan Diego Botto, Luis Tosar, Marta Etura, Elvira Mínguez y Laura
Mañá, entre otros, como protagonistas.
'13 campanadas', producida por Continental, Tornasol Films,
Ensueño Films y Take 2000, nació como una serie de 13 capítulos para
la televisión en la mente de Del Toro, pero la incapacidad de
producirla llevó a que fuera Villaverde quien se ocupara de
convertirla en un largometraje con la ayuda de los guionistas Curro
Royo y Juan Vicente Pozuelo.
Por su parte, el escritor gallego decidió desvincularse del
proyecto cinematográfico y transformar en materia narrativa los 13
capítulos de la serie de televisión y escribir una novela que también
lleva por título '13 campanadas'.
"Hemos utilizado la misma semilla para dar dos plantas distintas",
asegura Del Toro, quien desde el pasado 25 de febrero acude casi a
diario al rodaje de '13 campanadas'. "El libro y la película
comparten el mismo título, la ciudad de Santiago de Compostela, un
mundo en el que el tiempo era sagrado y la historia de un hijo y un
padre que llega del pasado", añade el escritor de obras como 'Tic,
tac', 'La sombra cazadora', 'Cuenta salada' y 'Calzados Lola', novela
que tuvo como embrión la historia que Villaverde contaba en
'Finisterre'.
La película '13 campanadas' cuenta la historia de Jacobo (Botto),
un joven escultor que vuelve a Santiago, su ciudad natal, después de
15 años de ausencia. La razón de su regreso es el descubrimiento de
que su madre (Mínguez), a quien creía muerta, está en verdad enferma
e internada en un psiquiátrico.
Pero esta vuelta le va a obligar a enfrentarse a un suceso del que
lleva media vida huyendo y a la figura de su padre (Tosar), también
escultor. "En '13 campanadas' profundizo más en la relación padre e
hijo, mientras que en 'Finisterre' hablaba más del tema de la
fraternidad. Aquí padre e hijo viven una relación tormentosa, llena
de ternura y pasión, porque como se ha dicho, el odio es el amor
irrealizado", explica Villaverde, quien evita desvelar las claves "de
una historia bastante fuerte con personajes consistentes".
A este director de A Coruña, afincado desde hace 17 años en
Madrid, le parecía interesante "mezclar el tema de la familia, con el
misterio y el mundo de una ciudad en el que el terror nace de lo
cotidiano". "También quería indagar en el mundo cerrado de los
personajes y en cómo la ciudad influye en sus sentimientos y en sus
estados de ánimo", prosigue el también director de 'Continental'.
"La película habla de un terror diferente, que nace de lo
cotidiano y va cambiando a lo largo de la historia. Conecta con algo
muy profundo: el miedo que nos paraliza. Es una película de género,
pero con más cosas, con elementos que tienen que ver mucho con los
personajes y tienen una conexión con el entorno de lo cotidiano",
explica Villaverde, quien para rodar '13 campanadas' cuenta con
presupuesto de 3,5 millones de euros.
La historia de la película se cuenta a través de los ojos de
Jacobo (Botto), "que atraviesa situaciones tan diferentes, que se
tiene que cuestionar todo lo que ocurre, algo que también hará el
espectador al final de la película, que es como un juego de cajas
chinas", indica el cineasta gallego, quien también aclara que la obra
escultórica del padre del protagonista es muy importante en la cinta.