MADRID (EUROPA PRESS, por Sonia Castañón)
'La estúpida historia de la especie humana', de Bob Fenster
El libro de Bob Fenster, 'La estúpida historia de la especie humana' (Editorial Ediciones B. Colección Humor & Cía.), es una recopilación de estupideces cometidas por la humanidad desde tiempos inmemorables.
Este libro de entretenimiento consta de tres partes. La primera, llamada 'Las crónicas estúpidas', presenta las tonterías conocidas más relevantes de la historia del ser humano. La segunda parte está llena de preguntas y respuestas que quizá uno nunca se haya decidido a formular por ser algo más inteligente que los protagonistas mencionados en esta recopilación. La última parte del libro está dedicado a los consejos útiles que da el autor para que mejoremos nuestra manera de pensar. Todo esto repartido a lo largo de 277 páginas. Las crónicas ocupan la mayor parte del libro y están divididas en varias categorías. Las más impresionantes para Fenster están remarcadas a modo de advertencia de lo que nunca se debe hacer.
Políticos, deportistas, científicos, artistas, entre otros, protagonizan este libro que los reúne por haber pasado a la historia por su poca locuacidad. Decisiones y comentarios hechos en un determinado momento que trascendieron llevando por muy mal camino la evolución del ser humano. Tal es el caso de la central nuclear de Chernobil que provocó un desastre de impresionante alcance al sobrepasar los límites ya advertidos. Como esta gran estupidez hay muchas otras pero no todas de fatal resolución. Muchas de ellas son curiosas, como algunas declaraciones en contra de personas, por las cuales no se apostaba nada, que luego han resultado tener mucho éxito en sus profesiones.
Esta colección de desinteligencia nos muestra, por si no lo teníamos claro, que el ser humano es capaz de superarse a lo largo de los tiempos en absurdeces a pesar de la evolución de la sociedad, como si ambas fuesen dos variantes que crecen a la par.
En el libro se comparan las personas y los animales no racionales intentando despabilar al Hombre de esa nube en la que parece vivir. El comportamiento de un animal se puede estudiar pero siempre evidenciando que se mueve por instintos. En cambio el ser humano debería alimentar más su cabeza de buenas ideas y representar de una vez por todas la diferencia que le dio la naturaleza del resto de especies: la preciada inteligencia. El autor del libro plantea que la inteligencia si fuera necesaria habría de haber evolucionado en más especies pero, curiosamente, no ha sido así. Por lo tanto se puede llegar a la conclusión de que la inteligencia es un "invento extraño" al que no se le saca partida.
Al leer 'La estúpida historia de la especie humana' es inevitable que el lector se quede perplejo ante algunos hechos descritos. Incluso de algo tan dramático como puede ser la muerte, es capaz de provocar una sonrisa al leer cuán estúpidos llegamos a ser. Tal es el caso de una mujer de Florida que, preocupada por la posibilidad de morir de cáncer de estómago, ingirió tal cantidad de litros de agua diarios que murió de insuficiencia renal. Lo más sorprendente es que tal logro lo consiguió una mujer con un cociente intelectual de 189.
Esta "estúpida historia" de Fenster trata al lector como una persona inteligente y se lo demuestra con la mera escritura de las historias de otros. Un libro que tras su simpática apariencia esconde una gran crítica hacia el ser humano. Nadie se salva de duras reflexiones.
Algunas respuestas a las preguntas del tipo ¿quién es más listo, si tú o tu jefe?, ¿quiénes son más tontos, si los hombres o las mujeres?, demuestran que pueden ser generalizadas a todo el mundo. Aprender a aceptar las críticas, buscar paradojas, plantear dudas y asumir la estupidez como algo inherente a la especie humana, son algunas de las cosas que resalta de las personas algo más inteligentes.
Quizá la gran cantidad de casos estúpidos, planteados en la primera parte, pueden saturar al lector acostumbrado a leer párrafos hilvanados a modo de historia, pero la segunda parte es la mejor por contener las preguntas más apropiadas para demostrar la estulticia de los humanos. Los razonamientos del autor intentan ayudar al lector para que no cometa errores imperdonables.
Un libro entretenido, con humor, que sirve al lector como consuelo al darse cuenta de que la estupidez es universal, pero no cambiará apenas nada cuando se termine de leer porque hasta el propio autor, que propone consejos para mejorar, dice en un apartado de su libro que la mayoría de consejos no merecen la pena. Una contradicción que no deja de recordarnos cuán "estúpidos" podemos llegar a ser. De todas formas siempre conseguimos sacar partido de nuestras meteduras de pata, un ejemplo, este libro.