Actualizado 10/07/2013 20:53

Albert Boadella: "La sociedad del bienestar ha provocado mucho malestar"

Raquel Palombera y Albert Boadella
UC

El actor y dramaturgo ha participado en el curso 'La Bella Durmiente II: artes y emociones para despertar la creatividad'

SANTANDER, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

El dramaturgo y director artístico de los Teatros del Canal, Albert Boadella, se ha referido a la situación "convulsa" y "complicada" que atraviesa España como el punto de partida hacia "un momento formidable" porque "lo que hasta ahora llamábamos la sociedad del bienestar ha provocado mucho malestar en mucha gente, que ha tenido que tomar cantidades ingentes de Prozac teniéndolo todo" porque "nos transformó en una sociedad de mimados y ahora los mimados se han quedado sin el papá Estado y sin la mamá Administraciones".

Así lo ha declarado el fundador de 'Els Joglars' en un encuentro con periodistas minutos antes de su diálogo con la co-directora del máster en Educación emocional, social y de la creatividad de la Universidad de Cantabria (UC), Raquel Palomera, en el seminario 'La Bella Durmiente II: artes y emociones para despertar la creatividad' que organiza la Fundación Botín en el marco de los Cursos de Verano de la UC.

Boadella, quien trabaja en una versión del mito de Don Juan con Arturo Fernández de protagonista, ha señalado que "ha pasado lo mejor que podía pasar" en relación al momento que atraviesa el país, ya que "nos hemos dedicado a un consumismo estúpido que no ha aportado mayor felicidad a la gente", lo que, según él, traerá consigo "las reconsideraciones de muchas personas y, sobre todo, de los dirigentes".

Ya en la conversación dentro del curso, el veterano dramaturgo, que ha recibido la felicitación en directo por su 70 cumpleaños, se ha mostrado convencido de que "los artistas han de ser liberales" y ha confesado fiarse "más de la sociedad civil que de las Administraciones" en el apoyo a la cultura, ya que estas últimas "tienen tendencia a girar las cosas hacia su beneficio, convirtiendo la cultura en escaparate de su política", por lo que "todo lo que pueda pagar la sociedad civil proporcionará más tranquilidad y cuotas de libertad al artista que lo que dependa de un Ministerio de Cultura".

"La ética es uno de los problemas más acuciantes por parte de la cultura", ha continuado el artista catalán, quien ha renegado de los "artistas oficiales" de cualquier tendencia, al tiempo que ha defendido el "sentido del humor" como "el gran antídoto contra el fundamentalismo y el autoritarismo".

"EL TEATRO ES ENORMEMENTE TERAPÉUTICO"

Boadella, que se ha definido a sí mismo como una persona "de instinto guerrero", ha reconocido que "el teatro es enormemente terapéutico, sobre todo para quienes lo hacen" y se ha mostrado consciente de que en muchas ocasiones su labor es la de un "terapeuta público" que "ha de catalizar las necesidades del espectador más que expresar sus propias emociones".

De hecho, aunque ha asegurado que a veces ha tenido "ciertos temores" a críticas por algunos de sus espectáculos, finalmente no ha podido "reprimirse" ya que "la condición del oficio es más potente que los miedos."

En este sentido, el siempre polémico Boadella ha señalado que la clave de la libertad del artista es "conocer al público y no dejarlo tranquilo" y ha admitido que lo que ha intentado hacer durante toda su trayectoria artística ha sido "conocer los tabúes de la sociedad y arremeter contra ellos".

Tanto es así que, según ha revelado al medio centenar de alumnos asistentes, en ocasiones ha llegado a sentirse "molesto" cuando notaba "que los espectadores estaban de acuerdo con lo que se contaba sobre el escenario".

Durante su intervención en el monográfico que dirige la responsable del Área de Educación de la Fundación Botín, Fátima Sánchez, sobre creatividad, el actor catalán se ha mostrado convencido de que "no solo el teatro, sino las artes en general, ayudan al individuo a desligarse de la masa, ya que inciden sobre la personalidad y estimulan el pensamiento individual".

En cuanto al proceso creativo, Boadella ha señalado que prefiere la palabra "desvelar" a "crear'" ya que, a su juicio, "los artistas desvelan algo que ya existía", en ocasiones "aspectos de una realidad en la que el público no había reparado" pero que "ya estaban allí".