MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
'Sí, pero no lo soy', escrita y dirigida por Alfredo Sanzol, es un conjunto de historias que protagonizan unos personajes que intentan saber quiénes son y quiénes son los demás. A través de diversos 'sketches', que van desde una pareja de navarros perdidos en el Pacífico a una mujer que hace todo lo posible por parecerse a la amante de su marido, Sanzol pretende retratar que no existe la identidad, que la personalidad es algo mutable. La obra será representada en el Teatro María Guerrero de Madrid del 27 de marzo al 4 de mayo.
"La sociedad nos exige una identidad, nosotros exigimos a los demás una identidad, y nos la exigimos a nosotros mismos, pero la experiencia nos demuestra que no existe la identidad, que la personalidad es algo mutable", explicó el autor y director de la obra, que reconoció que a partir de esta paradoja pretende plantear las preguntas de quiénes somos y quiénes son los demás.
Lo hace a través de un conjunto de historias que dan vida a 38 personajes, encarnados por cinco actores, entre los que encontramos a una actriz que después de cuarenta años de carrera recibe el premio a la mejor actriz revelación; una madre que descubre misteriosos significados en las poesías de su hija o una familia que tiene su propio partido político.
'GOOGLE' COMO PUNTO DE PARTIDA
Para elaborar estas historias, Sanzol ha utilizado la técnica que ya usó en su anterior obra, 'Risas y destrucción' (2006). "Metí 'sí, pero no lo soy' en Google y a partir de los resultados escribí los 'sketches'" comentó el autor. "A través de los conflictos que se reflejan en los documentos que encontré en el buscador canalizo los míos. La obra es un diario de mi vida y de lo que le pasa a la gente a mí alrededor", confesó Sanzol.
'Sí, pero no lo soy' es la segunda parte de 'Risas y Destrucción'. De hecho, ha sido la última frase de su anterior obra la que ha dado título a su nueva creación. "Un personaje le dice a otro que si fuera perro habrían sido felices. Le contesta: 'Sí, pero no lo soy'", amplió Sanzol.
La tercera parte, que aún no está escrita, se va a llamar 'Días estupendos'. Reengancha con la canción con la que termina la función que se estrena el próximo 27 en el Teatro María Guerrero. "La canción se llama 'Les Jours Magnifiques', pero como en español "días magníficos" no suena bien me quedé con estupendos, que lo decía mi abuelo", aclaró el autor.
Esta función, que protagonizan los actores con los que Sanzol lleva trabajando desde la primera obra que dirigió, se representa en la Sala de la Princesa, que es circular y que ha sido convertida para la ocasión en una 'boite' de fiestas. "Actores y espectadores comparten un mismo espacio, casi se tocan, y estar tan cerca del público implica un grado de verdad que ha exigido mucha desnudez", reconoció el actor Juan Antonio Lumbreras.