Arte y Gestión subastará dos bodegones sevillanos de Pedro de Camprobín a 900.000 euros, el lote más caro de su historia

Europa Press Cultura
Actualizado: martes, 9 noviembre 2004 21:53

SEVILLA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

La XII subasta de la empresa Arte, Información y Gestión, que se celebrará el próximo 25 de noviembre en Sevilla, ofrecerá como gran atractivo el lote más caro de su historia, una pareja de bodegones de Pedro de Camprobín y Passano (Almagro, Ciudad Real, 1605-1674), que saldrán a la venta a un precio inicial de 900.000 euros.

Esta 'Pareja de bodegones con vistas de Sevilla al fondo', dos óleos sobre lienzo de 108 por 136 centímetros, uno de ellos firmado, procede de una colección privada y su catalogación es la mayor de todas las ediciones de esta subasta, según informaron fuentes de la organización consultadas por Europa Press.

Además de estas dos piezas, que serán la portada del catálogo del evento, la empresa sacará a pujas 220 lotes de joyas, 330 de pintura, ocho de manuscritos y dos de artes decorativas. Antes, las obras se exhibirán en Centro Cultural El Monte de la capital hispalense desde el próximo lunes hasta el día de la subasta, tras permanecer expuestas en Madrid del 25 de octubre al 6 de noviembre.

En lo referente a pintura, destacan la tabla titulada 'Los tesoros del Rey Salomón', de Frans Francken II, con un precio de salida de 120.000 euros; el lienzo 'En la despensa', de Jan Van Kessel el Viejo, catalogado en 74.000 euros; un óleo sobre cobre de Jan Brueghel II el Joven, 'La Fragua de Vulcano', que sale en 49.000 euros; un óleo de Melchor de Hondecoeter que se ofrece en 30.000 euros, y una pareja de óleos de Esteban March ambas con la misma temática, 'Astrónomos', que parten de los 32.000 euros.

Asimismo, de maestros de la pintura del XIX y XX, Arte y Gestión ofrece un lienzo de Eduardo Rosales, 'Mujer frente al espejo', firmado y fechado en 1841, que saldrá a pujas en 87.000 euros.

También saca un lienzo de José Garnelo, en 40.000 euros; una obra de Aurelio Arteta, 'Espatadantzaris', en 60.000 euros, la misma valoración que tiene una obra de 1918 de Manuel García Rodríguez, 'Jardines del Alcázar de Sevilla con la puerta de Marchena al fondo'; y un óleo de Daniel Vázquez Díaz, 'Rostro de mujer', que parte de los 33.000 euros euros.

DALI, GOYA Y CARTAS DE PEREZ DE AYALA

Igualmente, la empresa de arte pondrá sobre la mesa tres grabados firmados de Salvador Dalí Domènech (Figueres, Gerona, 1904-1989) 'El Perdón', 'Dama' y 'Toreador', a un precio de salida de 3.500 euros cada uno. Además, se subastan dos grabados de Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746-1828), 'Los Disparates' --700 euros-- y 'Qual la descañonan (Los Caprichos)' --600 euros--.

En el apartado de los manuscritos, destacan cinco cartas de Ramón Pérez de Ayala (Oviedo,1880-1962) escritas desde su exilio en Argentina a un precio de salida de 1.000 euros.

Arte y Gestión ofrecerá también, en el capítulo de joyas, el collar indio 'Día-Noche', con diamantes, esmeraldas y esmaltes; un Original realizado en oro de 18 kilates, con doble cara, utilizada una para el día con esmaltes de brillante colorido de motivos florales, y la cara de noche con espectacular mosaico de diamantes talla rosa en diferentes formas y esmeraldas corpóreas ovales en pendeloque, bordeando todo el collar. Esta pieza está catalogada en 25.400 euros.

BODEGONES 'SEVILLANOS'

En cuanto a los bodegones más caros de la historia de esta subasta, en el primero de ellos, en el que tras una somera limpieza ha aparecido la firma del autor, se advierte cómo del caserío de la ciudad emerge el perfil de la catedral con la Giralda; en el interior se dispone sobre una mesa una jarra de metal y una bandeja con dulces confitados, en dicha mesa se apoya una viola, según la descripción realizada por el profesor y experto en arte Enrique Valdivieso.

En la parte derecha de la composición aparece otra mesa sobre la que está colocado un pequeño florero y un bargueño, sobre el que se apoya un arpa de grandes dimensiones que aparece en primer plano. Un aparatoso cortinaje cierra la parte superior de la pintura.

El otro bodegón presenta similares características compositivas al anterior. En él aparece el mismo repertorio de objetos situados también en los mismos lugares, aunque con fisonomías distintas.

Diferente es también el paisaje que aparece al fondo, en el que se identifica un edificio que parece ser un palacio, a la izquierda, y una vista fluvial que lógicamente habría de representar al río Guadalquivir enmarcado a la derecha por las colinas del Aljarafe.

ESTILO DE CAMPROBIN

"El estilo de Pedro de Camprobín como pintor de flores es muy posible que se configurase a partir de su instalación en Sevilla en 1630, basándose en experiencias anteriores obtenidas en Toledo, donde conocería a Alejandro de Loarte (muerto en 1628) y así como en el contacto personal, o a través de sus obras, con Juan van der Hamen, pintor de bodegones en la corte de Madrid", según escribe Valdivieso en su artículo 'Nuevos datos y obras de Pedro de Camprobin', en la Revista de Arte Sevillano.

Así, continúa que "también debió conocer bodegones pertenecientes a la escuela flamenca del primer tercio del XVII, de donde extraería referencias positivas para su arte. En Sevilla, sus conocimientos anteriores respecto al bodegón y la pintura de flores tuvieron que adaptarse de inmediato a la sensibilidad artística local, donde tanto Francisco de Zurbarán, como su hijo Juan, practicaban el bodegón aunque con una volumetría más sólida y rotunda que la de Camprobín, que se orientó hacia una estética más ligera y etérea".

"ENFASIS BARROCO"

"Muy pronto se convirtió en el más conocido pintor de flores y frutas de Sevilla, condición que puede verificarse consultando los inventarios testamentarios de la época, donde su nombre aparece con una reiteración constante y con absoluta superioridad sobre otros pintores de esta índole", prosigue el experto.

Según Valdivieso, en la pareja de bodegones "se observa, por el énfasis barroco, que son obras tardías dentro de la producción de Camprobín estando realizadas en unos momentos en los que el artista se aleja de la frontalidad y sencillez con que disponía los objetos en décadas anteriores, cuando trabajaba con esquemas de clara derivación zurbaranesca. Los años que oscilan entre 1665 y 1670 pueden ser los más aproximados para situar estas obras en el tiempo", concluye.

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