Actualizado 24/10/2007 00:33 CET

Doce años de obras y 45 millones de euros invertidos en el Casón del Buen Retiro, que se inaugurará el próximo otoño

MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Cultura, César Antonio Molina, el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, y los miembros del Patronato festejaron hoy la conclusión de las obras de rehabilitación y ampliación del Casón del Buen Retiro, en el que se han invertido doce años y 45 millones de euros desde que se inició la reforma de las cubiertas en 1995.

Aunque el Casón se inaugurará oficialmente el próximo otoño, su "bautismo extraordinario", según explicó el director del Museo del Prado, tendrá lugar el próximo lunes con una cena de gala que se celebrará en el recinto, presidida por los Reyes y a la que asistirán más de 500 invitados, entre autoridades oficiales y representantes del mundo de la cultura nacional e internacional.

El edificio, tras sufrir cuatro proyectos fundamentales, doce soluciones de proyectos, varios parones y "muchos entorpecimientos", según explicó el arquitecto Jaime Tarruel, albergará finalmente: los depósitos de la Biblioteca; el Archivo y Centro de Documentación; la sala de lectura; los Departamentos de Conservación y la futura 'Escuela del Prado'.

DIEZ AÑOS "COMPLICADOS"

Para Molina, han sido diez años "complicados" pero la rehabilitación del Casón abre paso a una "nueva época" que continuará con la reforma del antiguo Salón del Trono, ahora Museo del Ejército, en el marco de la gran ampliación proyectada para el Museo del Prado.

"El Museo del Prado es el gran emblema de la cultura española en el mundo", subrayó el ministro, quien recordó que el próximo día 30 se inaugurará la ampliación de las nuevas instalaciones de la Pinacoteca en presencia de los Reyes y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

La rehabilitación del Casón ha sido una obra "herculana", según apuntó Miguel Zugaza, para quien este edificio se convierte en un "elemento fundamental" del denominado Campus del Prado, configurado por distintas sedes independientes situadas dentro de un mismo entorno urbano.

LA GRAN BÓVEDA

El director del Prado destacó el "principal valor artístico" del edificio, su bóveda pintada por Luca Giordano (1634-1705) como homenaje a la monarquía española, y que ha sido "magníficamente recuperada" por el equipo de restauración AGORA, con la supervisión del técnicos del Museo del Prado y del Instituto de Patrimonio Histórico.

El tema representado en esta bóveda es la 'Alegoría del Toisón de Oro' como homenaje a la monarquía precisamente en el reinado del último rey de la dinastía de los Habsburgo españoles. Su restauración ha supuesto que se recuperara la pintura original casi en un 80 por ciento, según explicó Andrés Ubeda, jefe de Área de Pintura Italiana del Museo del Prado.

El trabajo que se ha realizado en la bóveda y en el resto del edificio se trasladará al público gracias a las 'Jornadas de Puertas abiertas' que se iniciarán a principios de año mientras se completa el equipamiento del Casón cuyas paredes estarán también decoradas por lienzos de Lucas Giordano.

DOS NUEVAS PLANTAS Y EL DOBLE DE SUPERFICIE

El proyecto de reforma y ampliación del Museo del Prado ha sido desarrollado por la Gerencia de Infraestructuras del Ministerio de Cultura, a través de la adjudicación de proyecto y obra a la UTE NECSO-FCC en 1998 y bajo la dirección del arquitecto Jaime Tarruel (por la UTE) y Manuel Martín Rabadán (por la Gerencia de Infraestructuras).

El proyecto ha consistido en la excavación de dos nuevas plantas mediante un sistema de micropilotes y la consolidación estructural del conjunto del edificio, cuyas condiciones se demostraron extremadamente inestables al comienzo de la intervención. La incorporación de dos nuevas plantas representa una ampliación de 3.157 metros cuadrados, lo que ha supuesto duplicar su superficie hasta los 8.233,65 metros cuadrados.

"COLGADO" EN EL AIRE

En este sentido, el arquitecto Jaime Tarruell destacó que se hayan realizado las reformas con el edificio prácticamente "colgado" en el aire al excavar los sótanos y que no se haya producido ninguna fisura ni ningún accidente laboral en todos estos años.

Tarruell reconoció que los diversos cambios de proyectos y los cambios de planes a los que se ha sometido el Casón durante cuatro cambios de gobierno, ha significado para él casi una "depresión", aunque matizó, que todos los cambios se han "encajado de la mejor manera posible".

No obstante, subrayó que, a pesar del dinero invertido--se ha aumentado de los 8.717.620 euros presupuestados en 1998 a los 45 millones de euros actuales-- tanto para el Museo del Prado como para el Ministerio de Cultura el objetivo primordial ha sido la seguridad y no permitir que existiera "ninguna fisura o grieta".

PLAN DE ACTUACION 2005-2008

El cambio fundamental en el proyecto del Casón del Buen Retiro tuvo lugar en el 2004, cuando el Real Patronato del Museo aprobó el Plan de Actuación 2005-2008, cuyo texto proponía concentrar la colección permanente del Museo en el complejo Villanueva-Jerónimos e integrar aquí las colecciones del siglo XIX, que un principio se pensaban exhibir en el Casón del Buen Retiro. El Plan también aprobaba la creación de un Centro de Estudios del Museo con sede en el Casón.

Según Gabriele Finaldi, director adjunto del Prado, esta Escuela del Prado será el "corazón latente" de la actividad académica de la Pinacoteca, que destacará frente a otras instituciones por el trabajo y la investigación de las colecciones que el propio museo alberga.

El Casón del Buen Retiro formó parte del conjunto de edificaciones que componían el antiguo Palacio del Buen Retiro, de los que actualmente sólo se conserva este edificio y el Salón de Reinos, actual sede del Ejército. Desde su construcción con la finalidad de albergar el Salón de Baile del Palacio, el Casón ha sido objeto de múltiples reformas y utilizado para fines diversos en los dos últimos siglos.