MADRID, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -
El director de la La Real Academia Española, Víctor García de la Concha, y la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, firmaron hoy un acuerdo para mejorar la calidad técnica y lingüística de los textos legales y administrativos y así facilitar su entendimiento. La vicepresidenta aprovechó el acto para anunciar la concesión a la RAE de un nuevo edificio, adscrito a Patrimonio Nacional, que albergará el Centro de Estudios de la RAE y dependencias relacionadas con la Asociación de Academias Americanas.
Rodeados por numerosos académicos como Francisco Ayala, Luis Mateo Diez, Luis María Ansón, Juan Luis Gutiérrez o Carmen Iglesias, la vicepresidenta del Gobierno y el director de la RAE se comprometieron hoy a hacer más comprensible el leguaje de los textos legales y administrativos. "La claridad y la precisión tienen que formar parte del leguaje administrativo y legislativo". "Si mejoramos la forma en la que escribimos, mejoraremos la forma en que gobernamos", precisó la vicepresidenta del Gobierno.
Para María Teresa Fernández de la Vega este compromiso no será una "tarea fácil" y por ello se ha buscado la colaboración de una institución que "ha resultado ser eficaz durante tres siglos" y ha conseguido mantener la "integridad" y la "unidad" del idioma, "muy superior a otras lenguas".
"Pretendemos que las normas y los textos de la Administración no utilicen un lenguaje ampuloso y barroco o que no responda al ciudadano de manera vaga e imprecisa", alegó la vicepresidenta del Gobierno, quien recordó que estos textos están lleno de extranjerismos, tecnicismos y construidos con una síntesis enrevesada. "En muchos textos inclusos encontramos expresiones del leguaje coloquial, taurino o incluso del deportivo", apuntó.
UTILIDADES DE LA WEB
Asimismo, Maria Teresa Fernández de la Vega resaltó la "eficacia", la "utilidad", la "inteligencia" y la "generosidad" de la página web de la RAE, que permite acceder directamente a las últimas modificaciones del Diccionario aprobadas por las Academias o acceder a la última edición del Diccionario Panhispánico de Dudas e incluso enviar por correo electrónico las deudas lingüísticas de cualquier hablante.
En palabras del director de la RAE, esta firma "abre un acuerdo importante y necesario para que los ciudadanos puedan entender de manera clara los textos que vigilan su vida y estén redactados de una manera coherente."
En particular, el Ministerio de la Presidencia está interesado en contar con el asesoramiento de la Real Academia en la tarea de mejorar la calidad técnica y lingüística de las normas que elabora el Gobierno, con el fin de procurar una mayor seguridad jurídica y una más fácil comprensión por parte de los ciudadanos.
Por ello la Real Academia de la Lengua prestará asesoramiento sobre los criterios práctico de redacción normativa. Como muestra de esta iniciativa que se plasmará en un futuro en nuevos proyectos, publicaciones y otras formas de asesoramiento. Como primer paso de esta colaboración, García de la Concha entregó a la vicepresidenta del Gobierno 10.000 licencias de la versión electrónica para redes locales del Diccionario de la Lengua española que facilitarán a los miembros de la Administración "información lingüística de gran valor", señaló García de la Concha.
UN NUEVO EDIFICIO
Tras agradecer el absoluto respeto del Gobierno a la independencia de la RAE, García de la Concha destacó la colaboración y el compromiso del Gobierno en todos sus proyectos y peticiones. Uno de sus últimas peticiones, la concesión de un nuevo edificio para ampliar las dependencias de la RAE, fue anunciada hoy por la vicepresidenta del Gobierno, ante la sorpresa y los espontáneos aplausos del director.
El edificio situado en la calle Serrano 89 esquina con Concha Espina albergaba la Secretaria General Iberoamericana. El inmueble consta de cuatro plantas y 1.000 metros cuadrados que serán ocupados, en pocos meses por dependencias y centros de estudios relacionados con la elaboración de los diccionarios y las Academias Iberoamericanas.
Según explicó García de la Concha, la RAE llevaba pidiendo una ampliación de sus instalaciones casi 50 años. Argumentó que no sólo había crecido el número de académicos (ya son más de cuarenta) sino que además, en las dependencias de la calle Felipe IV, sede actual de la RAE, trabajan más de un centenar de colaboradores y becarios.
El edificio que alberga en la actualidad la institución fue construido especialmente para ella por el arquitecto don Miguel Aguado de la Sierra, en unos terrenos del Conjunto del Buen Retiro cedidos por la Casa Real. Esta sede se inauguró el 1 de abril de 1894, con la asistencia de la regente María Cristina de Habsburgo y el rey niño.
Tras la firma del acuerdo, el director de la RAE acompañó a la vicepresidenta del Gobierno a conocer las instalaciones de esta institución que tienen más de tres siglos de historia. De la Vega pudo ver de cerca algunos de los incunables que alberga su Biblioteca; visitar la sala de plenos donde se reúnen los académicos y firmar en el libro de honor de la Academia.