David Torres rescata el ambiente de la generación de niños de la Transición en la novela policíaca 'Niños de tiza'

EP
Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 30 abril 2008 11:19

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El escritor y columnista David Torres rescata el ambiente real de toda la generación de quienes fueron niños durante la época de la Transición en su nueva novela policíaca 'Niños de tiza' (Algaida). El autor señaló ayer durante su presentación que "tenía ganas de escribir la versión que la generación de los niños de los 70 tenían sobre aquella época histórica, muy alejada para ellos de la política y de los debates y sobre la cual no existe casi nada escrito".

El autor rescata a Roberto Esteban, "el personaje ex boxeador, ex alcohólico y medio sordo", protagonista de su anterior novela, 'El gran silencio', finalista al Premio Nadal 2003.

Esteban le sirve, según sus propias palabras, para dibujar lo que fue "la Transición en pantalones cortos, un retrato de la nostalgia, el amor y el paraíso perdido de la infancia en los barrios periféricos de Madrid, entre traficantes de heroína, curas rojos, madres abnegadas y bandas callejeras".

PEONZAS, FUTBOLINES Y CHAPAS

El escritor Rafael Reig explicó que la novela, ganadora del XXX Premio Tigre Juan, recupera el escenario de su infancia en el que crecieron durante los últimos años de la dictadura y para los que "Franco no era sino un señor con voz de rana y gracias al cual les dieron tres días de fiesta en el colegio".

Reig desmintió las palabras del escritor Javier Marías en el discurso de su ingreso en la Academia con las que afirmó que "es imposible contar nada que sea real". "'Niños de tiza' es una prueba de que Marías está en un error", añadió.

Torres matizó que, en realidad, 'Niños de tiza' podría valorarse como una pequeña 'novela histórica', porque trata de dejar constancia de esa otra imagen que su generación tiene de aquella época, "jugando chapas, al futbolín o matando bichos, en lugar de montando manifestaciones". Por ello, eligió la novela negra "que es, a todas instancias el último avatar de la novela realista", apuntó.

Por otro lado, Torres puntualizó que le interesaba jugar con los tiempos en su narración, "alternando el Madrid de los 70 con el actual a través de una doble investigación que abarca el asesinato de una niña paralítica y un episodio de corrupción y especulación urbanística en el intento de convertir a la capital en ciudad olímpica".

Reig señaló que la novela está escrita "justo con ese enfoque de inocencia infantil muy interesante", que ha sido empleado por un gran número de novelistas españoles como Galdós, al introducir sus 'Episodios Nacionales' o la España descrita en el 'Lazarillo de Tormes' a través de la mirada de un niño'.

"'Niños de tiza' es en el fondo un réquiem por una forma de vida y por una generación que ya no existe y que fue nuestra infancia", admitió Torres quien, a pesar de esto, señaló que "lo importante es no perder esa gran cualidad que tienen los niños que es la capacidad de asombro, para no escribir siempre la misma novela con diferentes títulos y seguir aprendiendo siempre".

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