Eilenberger aborda el 'Tiempo de magos' de los filósofos: "Filosofar no asegura la felicidad ni ser una buena persona"

Eilenberger aborda el 'Tiempo de magos' de los filósofos: "Filosofar no asegura
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Actualizado 19/02/2019 18:33:41 CET

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

El autor alemán Wolfram Eilenberger aborda en 'Tiempo de magos' (Debate) la década que transcurre de 1919 a 1929 en la que hubo una "explosión del pensamiento", liderada por filósofos como Heidegger, Benjamin, Wittgenstein o Cassirer que "conformaron por última vez el mundo moderno".

Eilenberger se centra en las citadas cuatro figuras del pensamiento --en lengua alemana-- para mostrar a unas "personas complicadas" que apenas pudieron encontrar la felicidad. "Pero es que filosofar no asegura la felicidad ni ser una buena persona: la recompensa de la filosofía es la información sobre el mundo", ha señalado en una entrevista el pensaro alemán.

Por ejemplo, Wittgenstein "posiblemente nunca fue feliz ni un solo día de su vida", si bien a la hora de su muerte su última frase fue la de 'decid que he tenido una vida maravillosa'; Benjamin --quien seguramente se suicidó-- y al que "se tiene en un pedestal, era una mierda de persona", con malas relaciones con sus parejas. "Si uno es un gran pensador, estar a la altura de su propia filosofía es más difícil", ha añadido.

Eilenberger también pone sobre la mesa la figura de Heidegger, asociada inevitablemente al nazismo. "Hay un gran grupo de personas que dicen que era nazi y piensan que eso es todo lo que se puede decir, lo que a mi modo de ver es una barbaridad. Está claro que había una afinidad entre el movimiento nazi y sus principales ideas, pero no hay necesidad de que su filosofía vaya por ahí", ha matizado.

De hecho, ha explicado que la filosofía de Heidegger es "muy amplia y muy rica, pero también muy peligrosa". "Era un gran pensador y un hombre pequeño, eso sí es verdad: era avaro, deshonesto y buscaba el poder, lo que suponía una contradicción muy fuerte para sus pensamientos", ha reconocido.

Preguntado por los 'magos' del título, Eilenberg no se muestra partidario de hablar de la filosofía "como algo mágico de trucos o manipulación", sino de "una especie de chamanes que dicen cosas que nadie dice". "Ellos tenían la habilidad de transformar el mundo en el que vivimos y hacer que se vea nuevo: hay una belleza en esa magia", ha defendido.

Esto le sirve para hacer una defensa de la filosofía, aún en el caso de filósofos como Wittgenstein, que llegó a advertir al tribunal que le examinaba para doctorarse que "jamás entenderían" su obra. "Los filósofos utilizan un lenguaje que todos usamos, pero de forma diferente. Eso te fascina, pero te puede frustrar también", ha indicado.

EL PRELUDIO DE UNA CATÁSTROFE

'Tiempo de magos' refleja también "el preludio de una catástrofe que se podía haber evitado", en referencia a la llegada de la II Guerra Mundial. Y cómo estos cuatro pensadores desarrollaron ideas que "se parecen mucho a los totalitarismos actuales".

"Wittgenstein decía que de una situación crítica surge algo auténtico y, en términos políticos, las fuerzas extremas --sean de derechas o de izquierdas-- creen que es buena una situación crítica porque las personas se vuelven revolucionarias. La forma en que funcionan los políticos e instrumentalizan el miedo es lo que se debería criticar, no las ideas de los filósofos", ha concluido.