MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El escritor Cees Nooteboom (La Haya, 1933) reflexiona sobre la
condición y espíritu del viajero a través de su recorrido personal
por territorios como Gambia, Mali, Sahara, Bolivia o México a través
de los tiempos en el libro "Hotel Nómada" (Siruela).
Nooteboom, que no ha parado de viajar desde los 17 años por una
"urgencia interior", ofrece en su nuevo libro, las meditaciones e
ideas que han ido acompañando a sus viajes. "El movimiento se
adelanta al pensamiento", argumenta Nooteboom, y de su continúo
periplo por el mundo han surgido libros como "El desvío a Santiago,
"Rituales", "Como ser europeos" o "El día de todas las almas".
"He construido un hotel imaginario en mi mente y en cada habitación
he escrito las páginas de este ensayo", explicó este autor, quien
asegura que viaja por intuición , sin destino concreto y con mucha
curiosidad en el bolsillo.
Una travesía en barco por Gambia, un paseo por Mali "tierra lunar"o
una inmersión por las calles de Marrakech son algunos de los viajes
que plasma Nooteboom en "Hotel Nómada", para terminar con "Cuaderno
de notas" y un epílogo para enseñar al lector el proceso de
elaboración des cuadernos de viajes.
ENAMORADO DE ESPAÑA
Por otra parte, este escritor enamorado de España, ganó en el año
2000 el IV Premio Internacional Compostela-Xunta de Galicia por su
respeto a la identidad de los distintos pueblos que conforman nuestro
continente. En este sentido, su libro "El desvío a Santiago" es un
reflejo de su peregrinación por la geografía española, deteniéndose
en Aragón, Granada, buscando en Soria el ábside de una iglesia,
haciendo escala en la isla de La Gomera o en los pasillos vacíos del
museo del Prado."España ha cambiado muchísimo en estos 50 años, pero
todavía es posible viajar con curiosidad por estos territorios",dijo.
Pero Nooteboom continúa viajando y escribiendo mientras cumple su
"destino"."La vida nómada me ha permitido, quizás, llegar a saber
quien soy y quien no soy", asegura este autor" para quien tener una
vida sedentaria y rutinaria es huir de la realidad ya que pocos
pueden soportar "la amarga sabiduría que proporciona el viaje".