Un estudio sobre "Carlos II, El hechizado", descubre a través de su autopsia las verdaderas enfermedades del monarca

Europa Press Cultura
Actualizado: viernes, 27 junio 2003 22:30

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El libro "Carlos II, El hechizado", del profesor Antonio López

Alonso, descubre, a través del estudio de la autopsia del monarca

español, las verdaderas enfermedades que le atenazaron a lo largo de

su vida.

La obra, con la que Ediciones Irreverentes inicia su colección

Aqueronte, describe con abundante bibliografía la infancia y

adolescencia del malhadado rey, sus enfermedades que llevaron al

pueblo a creer que estaba hechizado; las intrigas cortesanas a que se

vio sometido; sus desgraciados matrimonios con María Luisa de Orleans

y con María Ana de Neoburgo y cómo nada pudieron hacer por él ni la

medicina tradicional, ni la alternativa, ni los exorcismos que tuvo

que sufrir en tiempos de oscurantismo en la que las supersticiones

religiosas luchaban contra los avances de la ciencia.

Antonio López Alonso hace un estudio sobre la enfermedad y muerte

de Carlos II, uno de los personajes de la historia de España que más

leyendas ha inspirado y ejemplo máximo de la decadencia de la

monarquía en una época de grandes cambios en Europa.

ESPECIALISTAS

El autor cita a los mejores especialistas de cada época para hacer

un análisis de la figura del desgraciado monarca. Pone así en boca

del Duque de Maura las siguientes palabras: "Las revelaciones de

Satanás se reducían a esto: El Rey se halla, en efecto, doblemente

ligado por obra maléfica, para engendrar y para gobernar. Se le

hechizó cuando tenía catorce años con un chocolate en el que se

disolvieron los sesos de un hombre muerto para quitarle la salud y

los riñones, para corromperle el semen e impedirle la generación".

A través de la autopsia de Carlos II López Alonso da a conocer la

realidad de un rey al que el pueblo creía hechizado pero que era, en

verdad, un tristísimo enfermo. "La autopsia es, en cierto modo,

confirmativa de esta presunción. Carlos II tenía lesiones pulmonares

evidentes, y una generalización también evidente que se acusa en

testículos y meninges y que nos podría explicar algunos trastornos de

los últimos de su vida y su impotencia "generandi". (.) Por

confidencias de ambas reinas se ha llegado a conocer que Carlos II no

tenía una verdadera impotencia "coeundi", aunque sí en cierto modo

"erigendi" de origen psíquico. Lo que sí parece evidente es que

padecía una impotencia "generandi" y su esterilidad tenía un fondo

orgánico manifiesto. Estaba afectado de un síndrome de insuficiencia

testicular", afirma.

CURANDEROS

López Alonso asegura que alrededor de Carlos II pululaban

curanderos, santiguadores y exorcistas como en cualquier aldea

gallega. "Entre él y la realidad exterior se interponían intrigantes

confesores a sueldos de volubles políticos incapaces, crédulos todos,

a pesar de sus cátedras y alcurnias, como analfabetos y fanáticos

lugareños". Y junto a ello "la presión de las camarillas palaciegas,

los desastres militares, pérdidas de plazas, los motines callejeros

que llegan hasta Palacio, la penuria nacional, el hambre del pueblo y

la humillación a que las potencias extranjeras someten a la monarquía

hispana...".

Las intrigas de las cortes europeas, que enviaban espías a España

haciéndose pasar por exorcistas, son perfectamente descritas por

López Alonso, que hace un retrato desgarrado de un rey y de una

España que supusieron un final de época.

Antonio López Alonso es Decano de la Facultad de Medicina de

Alcalá de Henares, Premio Nacional de Investigación y autor de libros

como "La angustia de García Lorca", "Santa Teresa de Jesús", y "A

Miguel Hernández lo mataron lentamente". |

|
27-Jun-2003 20:30:44

(EUROPA PRESS)

06/27/20-30/03
"

Contenido patrocinado