MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -
El libro "Carlos II, El hechizado", del profesor Antonio López
Alonso, descubre, a través del estudio de la autopsia del monarca
español, las verdaderas enfermedades que le atenazaron a lo largo de
su vida.
La obra, con la que Ediciones Irreverentes inicia su colección
Aqueronte, describe con abundante bibliografía la infancia y
adolescencia del malhadado rey, sus enfermedades que llevaron al
pueblo a creer que estaba hechizado; las intrigas cortesanas a que se
vio sometido; sus desgraciados matrimonios con María Luisa de Orleans
y con María Ana de Neoburgo y cómo nada pudieron hacer por él ni la
medicina tradicional, ni la alternativa, ni los exorcismos que tuvo
que sufrir en tiempos de oscurantismo en la que las supersticiones
religiosas luchaban contra los avances de la ciencia.
Antonio López Alonso hace un estudio sobre la enfermedad y muerte
de Carlos II, uno de los personajes de la historia de España que más
leyendas ha inspirado y ejemplo máximo de la decadencia de la
monarquía en una época de grandes cambios en Europa.
ESPECIALISTAS
El autor cita a los mejores especialistas de cada época para hacer
un análisis de la figura del desgraciado monarca. Pone así en boca
del Duque de Maura las siguientes palabras: "Las revelaciones de
Satanás se reducían a esto: El Rey se halla, en efecto, doblemente
ligado por obra maléfica, para engendrar y para gobernar. Se le
hechizó cuando tenía catorce años con un chocolate en el que se
disolvieron los sesos de un hombre muerto para quitarle la salud y
los riñones, para corromperle el semen e impedirle la generación".
A través de la autopsia de Carlos II López Alonso da a conocer la
realidad de un rey al que el pueblo creía hechizado pero que era, en
verdad, un tristísimo enfermo. "La autopsia es, en cierto modo,
confirmativa de esta presunción. Carlos II tenía lesiones pulmonares
evidentes, y una generalización también evidente que se acusa en
testículos y meninges y que nos podría explicar algunos trastornos de
los últimos de su vida y su impotencia "generandi". (.) Por
confidencias de ambas reinas se ha llegado a conocer que Carlos II no
tenía una verdadera impotencia "coeundi", aunque sí en cierto modo
"erigendi" de origen psíquico. Lo que sí parece evidente es que
padecía una impotencia "generandi" y su esterilidad tenía un fondo
orgánico manifiesto. Estaba afectado de un síndrome de insuficiencia
testicular", afirma.
CURANDEROS
López Alonso asegura que alrededor de Carlos II pululaban
curanderos, santiguadores y exorcistas como en cualquier aldea
gallega. "Entre él y la realidad exterior se interponían intrigantes
confesores a sueldos de volubles políticos incapaces, crédulos todos,
a pesar de sus cátedras y alcurnias, como analfabetos y fanáticos
lugareños". Y junto a ello "la presión de las camarillas palaciegas,
los desastres militares, pérdidas de plazas, los motines callejeros
que llegan hasta Palacio, la penuria nacional, el hambre del pueblo y
la humillación a que las potencias extranjeras someten a la monarquía
hispana...".
Las intrigas de las cortes europeas, que enviaban espías a España
haciéndose pasar por exorcistas, son perfectamente descritas por
López Alonso, que hace un retrato desgarrado de un rey y de una
España que supusieron un final de época.
Antonio López Alonso es Decano de la Facultad de Medicina de
Alcalá de Henares, Premio Nacional de Investigación y autor de libros
como "La angustia de García Lorca", "Santa Teresa de Jesús", y "A
Miguel Hernández lo mataron lentamente". |
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27-Jun-2003 20:30:44
(EUROPA PRESS)
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