MADRID, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
El novelista, dramaturgo, poeta y articulista vasco Iñaki Ezkerra
presentó hoy su último libro, ''Estado de excepción. Vivir con miedo
en Euskadi'' (Ed. Planeta). En esta obra Ezkerra narra lo que
significa vivir en Euskadi para todo aquel que no comparte las tesis
nacionalistas, no sólo en lo que afecta a todos los españoles, como
los atentados y las bombas de ETA, sino en la violencia soterrada que
obliga a estas personas a perder la libertad en su vida cotidiana y a
tener que modificar sus hábitos ante las amenazas.
Afronta el autor lo que normalmente no se ve reflejado en los medios
de comunicación, es decir, la situación anormal de tener que convivir
con los responsables directos o indirectos de la violencia de ETA,
"con los que después de un atentado te dan el pésame como si se te
hubiera muerto un familiar por causas naturales".
Parte Ezquerra en su relato del día en que tras el asesinato de su
amigo José Luis López Lacalle, le telefoneó el jefe de la Ertzaintza
para ofrecerle protección policial, cuando paradójicamente el día
anterior había sido felicitado por Jarrai por su compromiso con el
problema vasco.
"?Qué se hace cuando se tiene la certeza de que los delincuentes y
la policía son la misma cosa?, ?Puede uno ponerse en manos de unas
personas que te siguen a todas las partes, que tienen la oportunidad
de tomar nota de los datos que quieran referentes tanto a tus
horarios como a tus movimientos.?", son algunas de las cuestiones que
plantea el escritor en su libro.
Ezkerra acusa a los demócratas del PNV que se encuentran limítrofes
con HB-EH, del miedo, de la necesidad de llevar guardaespaldas a
todos los sitios, de no pasear con sensación de libertad y de tener
que advertir a los hijos de que no abran el buzón y no cuenten a sus
amigos a dónde van de vacaciones. "Son ese sector rural de la
militancia, esa franja innombrable que si dijera lo que sabe sobre
ETA acabaría con el terrorismo en tres meses.", asegura.
AMENAZADOS
El autor aclaró en rueda de prensa que hay cosas muy significativas
que demuestran el temor con el que se vive en Euskadi, por ejemplo el
hecho de que una expresión tan infantil como "ETA no" no se pueda
colgar en algunos Ayuntamientos. "Estoy seguro de que a mucha gente
se le ocurren expresiones más fuertes contra ETA, pero ni siquiera
esta tan "light" se puede utilizar", argumentó.
Ezkerra comentó que uno de los problemas del nacionalismo vasco es
que no ha revisado las doctrinas de sus creadores, mientras el resto
de los partidos políticos si que lo han hecho. "En Sabino Arana hay
mucho de totalitarismo y racismo, y por tanto convocar un Premio
Sabino Arana es algo así como convocar un Premio Adolf Hitler",
expuso.
DESMITIFICAR EL PROBLEMA
Iñaki Ezquerra explicó que en ''Estado de excepción'' ha intentado
desmitificar el problema del País Vasco, ya que no cree en los
laberintos vascos ni en que allí esté ocurriendo algo extraordinario.
"Lo que ocurre es algo muy viejo: que unos matan a los otros",
señaló.
Asimismo, aseguró que la sensación de mística que hay sobre el
problema vasco es totalmente errónea. "Que unos chavales tirando
piedras se consideren invencibles en la Unión Europea es de risa",
comentó.
Por otra parte, afirmó que en Euskadi no existe un clima de caos
social en el que la población se haya levantado contra algo, sino una
mayoría burguesa, conservadora, a la que le gusta comer bien, y por
otro lado unos pocos tipos pegando tiros y otros levantado barricadas
y lanzando piedras.
DERROTA ELECTORAL DEL PNV
Ezkerra se mostró convencido de que el PNV será derrotado en las
próximas elecciones autonómicas, ya que actualmente hay en el País
Vasco un calor y una temperatura impensable hasta hace poco tiempo y
está subiendo el nivel de libertad.
Igualmente, aseguró que el Gobierno de concentración entre partidos
sería imposible, ya que esto se suele dar en una situación en la que
la sociedad está revolucionada. "Aquí la sociedad está estable y el
que está armando el follón es el partido que está en el poder, así
que si hubiese concentración tendría que darse entre el resto de
partidos democráticos y la ciudadanía tranquila", explicó.
Finalmente, el autor recalcó que su libro responde a una indignación
ciudadana que es generalizada y que el que lo lea se dará cuenta de
que dice la verdad, porque no hay nadie en su sano juicio que tenga
interés en mentir sobre algo tan grave.