El arquitecto navarro Javier Domingo de Miguel en la presentación de su libro 'Heliodoro Dols. Tradición, modernidad, autenticidad'. - PÉREZ-TOMÉ
MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
El arquitecto navarro Javier Domingo de Miguel, autor del libro 'Heliodoro Dols. Tradición, modernidad, autenticidad' (Ediciones Asimétricas), ha destacado que Dols es un arquitecto por "descubrir" más allá de su obra más emblemática, el Santuario de Torreciudad, una "epopeya" que, según Domingo De Miguel debería ser visitada no solo por peregrinos movidos por la fe sino también por "peregrinos de la arquitectura".
"Rellenar ese vacío historiográfico. Que la figura de este arquitecto tuviera cierto reconocimiento por lo que es, por lo que ha hecho. Y en Torreciudad hay peregrinos, pero también que hubiera peregrinos de la arquitectura, que la gente fuera ahí a ver la arquitectura y efectivamente disfrutara con esa arquitectura", ha deseado Javier Domingo de Miguel en una entrevista con Europa Press, con motivo de la publicación de su libro 'Heliodoro Dols. Tradición, modernidad, autenticidad', que se presentó este jueves en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
El libro explora la obra de Heliodoro Dols, arquitecto de la CX promoción de la Escuela de Arquitectura de Madrid, analizando su enfoque en la tradición, la modernidad y la autenticidad en el contexto del organicismo madrileño.
Domingo de Miguel, que trabajó durante unos años en el equipo de Dols, decidió escribir su tesis doctoral sobre la figura de este arquitecto que en 1965 fue Premio Nacional de Arquitectura junto a Antonio López por el diseño de la fuente en la plaza mayor de Pedraza (Segovia).
"Realmente he descubierto a un personaje que vale la pena", ha asegurado Javier Domingo de Miguel, destacando que Dols fue de una generación de la que salieron "grandes" arquitectos como Fernando Higueras, Luis Peña Ganchegui o Curro Inza.
Su obra más conocida es Torreciudad (1975) en Huesca --uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura sacra española del siglo XX--, a juicio del autor, "una epopeya", pero destaca que el trabajo de Dols va mucho más allá.
También son obra suya las viviendas El Carmen en Logroño; el Colegio Mayor Peñalba en Zaragoza, el colegio mayor Peñafiel en Valladolid o la ordenación del entorno y viviendas en la Plaza de San Bruno de Zaragoza. Su obra pone de manifiesto una cultura de lo orgánico.
Entre otras, también cuenta con varias obras en Barbastro, como la Casa de los Escrivá, la iglesia dedicada a San Josemaría o el monumento de Rafael Fernández de Vega; hizo el convento de las Carmelitas Descalzas, en Huesca; los Juzgados de Boltaña, y firmó también el Informe Técnico para declaración de Área de Rehabilitación Preferente del casco histórico de Boltaña, así como el Plan Parcial Llano de Samper (Jaca).
Si bien, al establecerse en Zaragoza y no existir aún Internet, la figura de Dols no se hizo tan visible como otras fuera de esta ciudad. "Eso ha hecho que tampoco fuera un personaje mediático, un personaje visible. Es muy querido en Zaragoza pero no ha trascendido todo el bagaje que tiene", indica Domingo de Miguel.
PLANOS DETALLADOS CON MÁS DE 50 AÑOS
Sobre su investigación, ha destacado que el cuerpo de la misma es "el archivo", algo "realmente valioso", en el que ha descubierto planos de hace más de 50 años, dibujados sobre papel vegetal con "mucho primor, mucha dedicación y mucho detalle" y cartas escritas a mano.
En concreto, sobre Torreciudad, Domingo de Miguel ha puesto de relieve la integración de la obra en el paisaje; las cubiertas y los edificios buscando el soleamiento o el ladrillo como material principal, que hace "referencia a la arquitectura popular, a la tierra", aunque con los elementos estructurales de hormigón.
El proyecto se desarrolló entre 1963 y 1969; en 1970 comenzaron las obras y el santuario se inauguró en 1975.
Sobre la crítica arquitectónica que recibió esta obra, Domingo de Miguel cuenta que descubrió una carta de Antonio Lamela, "toda una eminencia en la arquitectura" a César Ortiz Echagüe, fechada en 1976, "en la que manifiesta que ha estado en Torreciudad y que le ha parecido una obra tremenda y grandiosa, una obra espectacular".
Durante la presentación del libro, este jueves, intervinieron junto al autor, el decano del Colegio de Arquitectos, Sigfrido Herráez Rodríguez; Carlos Labarta Aizpún y Miguel Ángel Alonso del Val, catedráticos de Proyectos de la universidades de Zaragoza y de Navarra; y el director de la Escuela de Arquitectura Universidad de Navarra, Carlos Naya Villaverde.
Herráez destacó la profunda vinculación de Dols con Madrid, su Escuela y arquitectos, y Alonso del Val dijo que fue "uno de los grandes arquitectos del siglo XX en España". "Quería una arquitectura moderna, con una reflexión crítica para defender la arquitectura popular", destacó.
Por su parte Carlos Labarta glosó su "gran curiosidad intelectual, con una búsqueda constante, y una profesionalidad que le llevó a concursar mucho y desde muy joven", mientras que Labarta subrayó "el uso del ladrillo --tan presente en Torreciudad-- con una vertiente doméstica y monumental, para lo que recorrió todo Aragón".
El director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, Carlos Naya, alabó "la generosidad y el orden de Dols con su archivo que ha permitido hacer este libro", que "será muy útil para entender Torreciudad". Además, propuso que el recinto altoaragonés sea "un centro de referencia, de estudio e investigación de la arquitectura sacra".