José Amedo y la editorial Espejo de Tinta denunciados por un industrial vasco por vulneración de su intimidad

Europa Press Cultura
Actualizado: viernes, 5 mayo 2006 20:43

MADRID 5 May. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Marbella ha citado a declarar, el próximo lunes 8 de mayo, al representante de la Editorial Espejo de Tinta como empresa editora del libro 'La conspiración, el último atentado de los GAL' escrito por el ex subcomisario de Policía José Amedo tras la demanda presentada por el industrial vasco José Ramón Gómez-Gracia Salazar.

Según se indica en el texto de la demanda, Gracia-Salazar, considera que en el libro se le identifica claramente a él y a su círculo familiar, "vulnerando gravemente su intimidad, describiendo su relación con ETA e indicando situaciones que le hacen del todo reconocible para el entorno de la banda terrorista".

Igualmente, manifiesta, que en la página 210 del libro se vulnera gravemente el honor de José Ramón Gómez-Gracia Salazar "al insinuar su pertenencia a una organización terrorista como los GAL, al describir el autor, José Amedo, la forma en la que el demandante le contó determinadas acciones llevadas a cabo o que se iban a llevar a cabo por el mencionado grupo terrorista".

Amedo arranca su libro 'La conspiración, el último atentado de los GAL' relatando sus comienzos en el Servicio de Información de la Jefatura Superior de Policía de Bilbao, donde logró crear una eficaz red de colaboradores-confidentes en el entorno de la banda terrorista ETA. Fue precisamente esa experiencia la que lo abocó a jugar un papel destacado en la creación de los GAL.

Este ex policía, sentenciado en 1991 a 108 años de cárcel por seis delitos de asesinato frustrado, asociación ilícita, falsificación de documentos de identidad y otros delitos relacionados con los Grupos Antiterroristas de Liberación, fue encargado por sus superiores de crear una estructura delictiva que fuera capaz de realizar actividades terroristas en el sur de Francia con el objetivo de presionar a las autoridades francesas y obligarlas a colaborar en la lucha antiterrorista.

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