MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -
Círculo de Lectores reedita 'Las personas del verbo', título bajo el cual el poeta español Jaime Gil de Biedma, renovador de la generación de los cincuenta, reunió la totalidad de su producción poética y que se publicó por primera vez en 1975. El volumen comprende los libros 'Compañeros de viaje' (1959), 'Moralidades' (1966) y 'Poemas póstumos' (1968), este último incluido por Biedma en la segunda edición de esta obra publicada en 1982. En la presente edición, la novedad es la inclusión de un apéndice con los 'Versos a Carlos Barral' por su poema 'Las aguas reiteradas', que incluye seis poemas sin título dedicados a su amigo Barral.
Esta edición cuenta con el prólogo del profesor de El Colegio de México, James Valender, que hace una análisis de la poesía de Biedma y que, según afirmó en la presentación el escritor José Manuel Caballero Bonald, supone el texto "más riguroso y solvente" sobre la poesía de este autor. Caballero Bonald explicó que Biedma es una "figura clave" en la poesía española de finales del siglo XX y que sus circunstancias biográficas han condicionado "la aceptación de su obra" provocando una "frivolización de su personalidad". Por ello, el texto de Valender es, según Caballero Bonald, el "aval de la edición" y constituye un análisis de la poesía de Biedma "indispensable e insuperable".
Por su parte, el escritor y poeta Antonio Ramoneda quien se sumó a la presentación por "sorpresa", ya que acudía a visitar a su editor en ese instante, recordó como le impresionó "la enorme inteligencia crítica" de Biedma. Ramoneda destacó las obras del poeta dedicadas al ensayo y especialmente su obra crítica publicada en 1980 bajo el título 'El pie de la letra' sobre la que afirmó, compone "un corpus de la crítica a la cultura". La brevedad de la obra de Biedma, encontró su causa, explicó Ramoneda, en la "forzada convivencia" que existió entre el "crítico y la persona". El escritor lamentó la "trivialización excesiva" que los jóvenes poetas hacen "siguiendo los pasos de Gil de Biedma", crítica a la que se sumó Caballero Bonald afirmando que la poesía "la hacen los poetas" y él era "un gran poeta".
GENERACIÓN DE LOS 50
Jaime Gil de Biedma es uno de los poetas españoles más renovadores de la generación de los cincuenta y, a su vez, uno de los más leídos en la segunda mitad del siglo XX. Según explicó, Caballero Bonald, entre los poetas de esta generación existía una relación "de amistad" pero no existió una similitud en la "actitud moral" ni en la "literaria". Biedma se contagió "superficialmente" de los efectos de la poesía social de la época, hubo, según Bonald "contagios temáticos y políticos" pero, a partir de 1959, la poesía "no tuvo mayor transcendencia".
La poesía de Gil de Biedma explicó Ramoneda, está vinculada al "sondeo de la intimidad". La relación entre la experiencia personal del autor y la poesía se traduce en una transformación del "lenguaje hablado al lenguaje poético", con lo que su poesía se convierte en una "experiencia lingüística", declaró Bonald. Sin embargo, existe en Biedma una "ambigüedad", un "rodeo" para no contar las cosas "tal como son". Su preocupación poética se centró en la exploración de la poseía moderna francesa (Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé) e inglesa (W. B. Yeats, T. S. Eliot, Robert Browning). El autor desarrolló un "conflicto" con su propia obra, reflejado en sus 'Poemas póstumos', que fue la causa que le llevó a "dejar de escribir", explicó Bonald, quien afirmó, se sigue preguntando "cómo sería su obra" si no "hubiera dejado de escribir".
Jaime Gil de Biedma nació en Barcelona en 1929 en una familia de la burguesía castellana, pasó su vida entre Barcelona, la casa familiar en Nava de la Asunción (Segovia) y su casa del Baix Empurdà. Estudió derecho y se especializó en economía, fomentó su doble faceta de ejecutivo e intelectual, convirtiéndose en protagonista de la 'gauche divine' barcelonesa. Publicó las dos primeras 'plaquettes' de poesía, 'Versos a Carlos Barral' y 'Según sentencia del tiempo' en 1952 y 1953, respectivamente. Junto a su obra poética hay que destacar 'Diario del artista seriamente enfermo' (1974), 'Retrato de un artista' (1956) y los ensayos incluidos en 'El pie de la letra' (1980).