Actualizado 23/02/2009 21:05 CET

Rubén Abella, finalista del Premio Nadal: Los grandes problemas de la actualidad son los mismos que en la Edad Media

MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El escritor vallisoletano Rubén Abella, finalista del Premio Nadal con su novela 'El Libro del Amor Esquivo', explica que en las páginas de esta historia se pueden encontrar distintas "crisis" que no tienen porqué estar basadas en el momento actual, ya que los "grandes problemas" de la actualidad son "exactamente" los mismos que en la Edad Media.

Abella cree que las nuevas tecnologías han traído importantes cambios en algunos aspectos, pero el amor, la vida y la muerte, los temas "básicos", se gestionan "igual de mal" por parte del ser humano: los fallos y errores son siempre los mismos.

El escritor confiesa que está empezando a disfrutar de su reconocimiento como finalista del Nadal y que, como autor, su interés se centra en todo aquello que "no funciona". Así se plasma en 'El Libro de los Amores Esquivos', en el que se interesa por todo aquello que tiene que ver con crisis de pareja o de identidad y que, además, tiene vinculación con lo que le rodea y conoce.

Abella reconoce que la novela es un "dramón" con dosis de sentido del humor en el que algunos de los personajes, como Gabriel, están inspirados en figuras reales. "Lo que yo cuento palidece ante algunas realidades", asevera el autor vallisoletano antes de apuntar que la realidad "supera inmensamente la ficción" y que, pese a la crítica que hace el libro, en ningún momento busca convertirse en 'Pepito Grillo'.

Por último, el escritor afirma que lo mejor está aún por llegar de la mano de la Editorial Destino, que ha creído no sólo en su libro sino en su "proyecto literario". Hasta ahora, reconoce, siempre le ha costado mucho publicar, un proceso "frustrante" del que fue saliendo gracias a los abundantes premios literarios que existen.

Por el momento, sus deseos se centran en que su número de lectores se multiplique, en corregir su novela manuscrita, que se ambientará en una capital de provincia y tendrá algo de Valladolid y retazos de su infancia. El narrador de esa novela será un joven adolescente y su trama girará en torno a un suceso que permitirá la salida a la luz de la historia de una familia: "si no metemos nosotros el dedo en la llaga ¿quién lo hace si no?".