Actualizado 30/05/2007 22:21 CET

Hannibal Laguna el más rompedor de Gaudí Novias y Jesús Peiró retoma la estética de los años 40

BARCELONA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El diseñador Hannibal Laguna dio hoy un toqué más rompedor a la pasarela Gaudí Novias, que hasta ahora ha predominado la sobriedad, la sencillez y la riqueza en los tejidos y los detalles, apostando por los volantes, los brillos y los volúmenes; mientras que Jesús Peiro retomó la estética de las novias de los años 40 en sus propuestas para 2008.

Dos diseñadores y dos formas distintas de entender a la mujer vestida de novia. Laguna, que ha titulado su colección para el 2008 bajo el nombre 'The White song', destilaba fastuosidad con unos vestidos con cola, lazos, y con cierta inspiración en los trajes de tonadillera en el corte de las formas.

Las plumas, los brillos, los volantes y el tul impregnaban las piezas nupciales de Laguna dando así una mirada más atrevida y menos convencional de la novia. Los escotes eran el denominador común en casi todos los vestidos, en sus distintas versiones: de bañera, en forma de corazón, con finísimas tiras o de palabra de honor que dejaban al descubierto brazos, espalda y hombros.

Las modelos, entre las que se encontraban Marina Pérez y Arantxa Santamaría, quien cerró el desfile, mostraban detalles de orfebrería en plata, cobre y piedras semipreciosas que destilaban luminosidad a cada paso que daban. Las piezas voluminosas y con volantes se mezclaban con vestidos de corte imperio con broches y que dejaban caer las gasas.

Laguna también apostó por los vestidos de novia por encima de la rodilla, que se han dejado entrever en la pasarela de la Bridal Week, y además al final del desfile las modelos salieron a saludar con mini vestidos baby doll con volantes. Entre las 'celbrities' que vieron su colección estaba la presentadora Paula Vázquez y la actriz Dafne Fernández.

Por su parte, la marca Jesús Peiro, diseñada por Merche Segarra, prefirió la sobriedad y líneas sencillas que cogían forma en un vestido de satén, seda y faldas vaporosas y etéreas de blanco Ivory cada vez más claro, limpio y luminoso. En la colección 2008 había contrastes entre vestidos con grandes bordados sobre transparencias, trajes de líneas con gorgueras barrocas y líneas imperio en macramés con peso.

"Me he inspirado en los años 40 antes de la explosión del 'gran look' de Christian Dior para hacer un homenaje a la artesanía, los volúmenes, los tocados, las diademas de farsa y los broches con lazos, muy en boga en la actualidad", explicó Segarra. Asimismo, calificó su colección de "sinuosa, femenina, con volantes, volúmenes evasé, cuellos alargados y tejidos vaporosos, tul, organdí y gasa".