MADRID, 24 Sep. (EDIZIONES) -
El vocalista de Iron Maiden, Bruce Dickinson, ha reflexionado sobre las supuestas influencias punks del primer disco (homónimo) del grupo en 1980, y ha afirmado que si de alguna manera ese debut pudiera sonar punk, se debe a que "suena como un saco de mierda".
Dickinson, que no cantó en ese primer trabajo (ni en el segundo) puesto que entró en el grupo en 1981 sustituyendo a Paul Di'Anno, ha querido así despejar toda duda sobre una hipotética influencia del movimiento punk en Iron Maiden.
"No hay manera alguna en la que Iron Maiden fueran alguna vez remotamente una banda punk. El primer disco de Iron Maiden suena punk porque suena como un saco de mierda. Si lees las viejas entrevistas de Steve Harris -bajista fundador del grupo-, verás que él odia el punk", ha dicho Dickinson a Spin.
En esta línea, ha añadido que fue Paul Di'Anno quien le dio cierta vibración de ese tipo, si bien fue la prensa la que lo relacionó con el punk. "La banda absolutamente odió eso. Tan pronto como Killers salió (en 1981), que tenía un sonido apropiado, fue obvio que no había punk", ha explicado.
35 años de aquel debut, Iron Maiden acaban de publicar un nuevo disco titulado The book of souls. Con Bruce Dickinson ya totalmente recuperado del cáncer de lengua, la banda recorrerá el mundo en 2016 presentando sus nuevas canciones y recordando sus clásicos.