KITAI: La única banda capaz de tocar 24 horas seguidas, conseguir un Récord Guinness y hacer un bis

La banda de música Kitai
AITOR RIOJA
Actualizado 14/11/2018 23:20:20 CET

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS - David Gallardo) -

La determinación es una característica inherente a KITAI. Una banda de rock que huye del acomodo, que se angustia con la rutina y que siempre busca el más difícil todavía. Así decidieron que su siguiente paso tenía que ser conseguir un Récord Guinness en absoluto trivial: El de la primera banda en estar 24 horas tocando sin apenas descanso -solo el mínimamente estipulado-.

El desafío empezó en la tarde de este martes 13 de noviembre con más curiosidad que otra cosa, aunque los más fieles seguidores de la joven banda madrileña estaban más que seguros que iban a conseguir la proeza. Igual que los propios músicos, quienes días atrás afirmaron a Europa Press: "Esto se va a conseguir sí o sí".

El arranque del martes ya mostró las cartas del grupo, que optaba por la lógica dosificación en detrimento de su habitual puñetazo en la mandíbula. Pero lo más desconcertante es que 23 horas después, en la tarde de este miércoles, han repartido estopa a diestra y siniestra como si se acabaran de subir al escenario de la Sala El Sol. Mas no, de eso nada, eso fue ayer y el ahora es hoy.

La incertidumbre inicial dio paso a la certeza en un intervalo de unas veinte horas. Y la curiosidad inicial del martes da paso al de celebración el miércoles. La Sala El Sol está repleta desde la barra del fondo hasta la puerta de la calle, pasando por las escaleras. Básicamente hay ganas de celebrar un hito sin precedentes en la música española.

"SE NOS HIZO CUESTA ARRIBA"

"Se dice pronto pero cuando llevábamos 15 horas o así se nos hizo muy cuesta arriba", admite a Europa Press el bajista Fabio Yanes mientras sus compañeros el batería Deivhook y el guitarrista Edu Venturo le empujan sonrientes. El vocalista, Alexander, se cepilla los dientes con una mezcla de intensidad y fruición en el camerino de la Sala El Sol, aunque está pensando obviamente en alguna otra cosa.

Y toma la palabra Deivhook, sonriente después de haber marcado el ritmo del grupo con firmeza durante 24 horas: "Estábamos convencidos mentalmente. Hemos pasado momentos difíciles y lo más chungo es que no nos pasaban a la vez a todos. Alexander a lo mejor ha sido el primero al que le ha dado la pájara, pero todos hemos tenido nuestro momoento".

"Es que hay ratos que piensas que igual no lo consigues", tercia Fabio Yanes, para luego ceder la palabra a Edu Venturo: "Ha sido brutal el apoyo, es lo más grande que hemos hecho. Ha sido una auténtica locura, acaba de pasar pero ya se me ponen los pelos de punta de recordarlo. Lo bonito de kitai es que la gente se siente uno más de nuestra familia".

Mientras el grupo vuelve a bajar a pisar tierra firme, en El Sol aún hay rostros conocidos que han compartido escenario con KITAI en este desafío. Tan dispares como Fran Perea, Sober, Julieta 21, Nikone, César Strawberry de Def Con Dos o el fotógrafo Juan Pérez-Fajardo. Otros que han formado parte de la proeza han sido Taburete, el periodista de Radio3 Ángel Carmona o el improvisador de rimas Arkano.

Una pequeña gran locura, en definitiva, apoyada in situ y también a través de un streaming que ha resultado revelador al mostrar las flaquezas de la banda, tocando tumbados y conteniendo las revoluciones en momentos de la madrugada. Consiguiendo así, además, aumentar la expectación ante un hipotético descarrilamiento que en realidad nadie contemplaba.

Porque cuando KITAI pasó el ecuador de la hora 23, apretó el acelerador como el ultrafondista que ya ha perdido el norte y solo piensa en encontrar una línea en el horizonte que en realidad no existe. Solo así se explica que hayan terminado provocando varios pogos, arengando al gentío y, en última instancia, rematando la faena con un último bis como respuesta a los gritos de "otra otra otra". Era una broma del público, pero con KITAI no se bromea.

NECESIDAD DE LLAMAR LA ATENCIÓN

"De todos los artistas con los que he trabajado en veinte años son los más trabajadores", sentencia el mánager del grupo, Damián Lozano, quien añade: "Están siempre pensando en la banda y en el proyecto y esta es una manera natural por su parte de llamar la atención".

Admite acto seguido que, claro, aprovechan esta iniciativa para "promocionar" a la banda, al tiempo que recalca que "las canciones que hay en su último disco, Pirómanos (Entre Botones, 2017), producido por Juanma Latorre de Vetusta Morla, tienen una entidad enorme para valerse por sí mismas".

"Pero hay tantísima oferta que hay que diferenciarse por muchos motivos, pero sin música no hay banda y KITAI tiene muchas buenas canciones", sentencia, mientras el pequeño pero legendario camerino de la Sala El Sol vive su enésima noche de gloria con gritos, aullidos, brindis, abrazos y muchísimos besos.

Mientras tanto, KITAI ya está pensando en su próxima gran cita, el 8 de marzo de 2019 en La Riviera madrileña para poner fin a esta etapa en la que han recorrido España presentando su segundo álbum, el mencionado Pirómanos. Y esto último no es una elucubración gratuita, es otra certeza porque el cuarteto no para de repetirlo. Se acaban de bajar del escenario después de 24 horas y ya lo echan de menos. Exactamente esto es KITAI.

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