Actualizado 18/11/2016 12:51 CET

System of a Down: el grupo para el que cada concierto es una venganza

SYSTEM OF A DOWN
SYSTEM OF A DOWN

MADRID, 15 Oct. (EDIZIONES - David Gallardo) -

El 23 de abril de 2015, System of a Down dieron un concierto gratuito en la Plaza de la República de Ereván, la capital de Armenia. Una velada especial y cargada de emociones, pues los integrantes de la banda son descendientes de supervivientes del genocidio armenio. Y era su primera actuación allí, ante los suyos.

Marcados para siempre por esta masacre, System of a Down están en perpetua e incansable lucha para evitar que se olvide que entre 1915 y 1921 en Armenia casi dos millones de civiles fueron asesinados o forzosamente deportados por el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio Otomano.

La actual República de Turquía, sucesora del Imperio Otomano, no niega las muertes, pero rechaza que se tratara de un genocidio. De hecho, tan solo 29 países lo reconocen oficialmente (entre ellos no están España, ni Estados Unidos, ni Reino Unido, aunque sí Rusía, Francia, Italia, Canadá o Alemania).

Con esa batalla incesante en su interior se plantaron los cuatro músicos de la banda en Ereván para recordar que el 24 de abril de 1915 allí empezó todo. En una búsqueda permanente de justicia simbólica, ya que la reparación de los millones de vidas rotas es imposible.

Y bajo la lluvia, ante miles de personas en la noche cerrada, el guitarrista Daron Malakian detuvo el concierto para lanzar el alegato de System of a Down, el que concentra su esencia, el que explica la procedencia de su poder, de su rabia, de su furia contra el sistema.

"¡NO ES UN CONCIERTO, ES VENGANZA!"

"Esto no es un concierto de rock. A nuestros asesinos... ¡Esto es venganza!", bramó Malakian, enardeciendo al gentío. "Después del genocidio, empezó la diáspora por todo el mundo de la gente de Armenia. Uno de esos lugares donde acabaron, donde yo nací, es Hollywood", explicó en otro punto, antes de interpretar el tema 'Lost in Hollywood'.

Por su parte, el vocalista Serj Tankian planteó al público congregado en la Plaza de la República que era "responsabilidad" del grupo contarles "estas cosas" y, al mismo tiempo, tocar sus canciones. "¡Armenia, despierta!", gritó en otro momento de especial comunicación con los allí presentes y con los que por allí alguna vez transitaron.

No faltaron en las pantallas gigantes un par de vídeos contando la historia con dibujos animados, para conseguir así un impacto más didáctico, más pedagógico y, en definitiva, más profundo. Porque aparte de su versatilidad y originalidad musical, System of a Down llevan por el mundo un inherente y profundo mensaje de rebeldía y denuncia.

"Parte de este concierto es llamar la atención sobre el hecho de que los genocidios siguen ocurriendo. Da igual que lo llames así u holocausto o catástrofe humanitaria. Nada de esto está cambiando. Queremos ser parte del cambio. Queremos que el reconocimiento del primer genocidio del siglo XX sea una renovación en la cofianza de que la humanidad puede dejar de matarse a sí misma", explicó Tankian a Rolling Stone con motivo de su mencionado recital 'en casa'.

SYSTEM OF A DOWN: DESDE 1994 EN MARCHA

Mucho antes de ese histórico reencuentro con su propio pasado, System of a Down nacieron como banda en 1994 en Los Angeles (California, Estados Unidos). Allí fue donde el vocalista Serj Tankian, nacido en Beirut (Líbano) en 1967, llegó con sus padres siendo un niño. Y en la Rose and Alex Pilibos Armenian School fue donde se encontró con Daron Malakian (futuro guitarrista, nacido en Hollywood) y Shavo Odadjia (futuro bajista, nacido en Ereván).

En la zona de Los Ángeles dieron sus primeros pasos en varias bandas antes de reunirse en Victims of a Down, nombre que pronto mutó en System of a Down y con el que grabaron tres maquetas, en las que ya aparecían algunas canciones que terminarían después en sus discos. En 1997 el hasta entonces batería, Andy Khachaturian, deja su sitio en el grupo a John Dolmayan, aspirante a músico nacido en Beirut, también con antepasados armenios.

Queda así configurada la alineación clásica y actual de System of a Down con cuatro miembros con un evidente nexo personal, pero que por aquel entonces se dedicaban a actividades bien distintas: John vendía cómics, Shavo trabajaba en un banco, Daron era neurocirujano y Serj estudiaba administración de empresas antes de ingresar en la Universidad de Artes Visuales y Musicales.

El solo hecho de que sus cuatro vidas confluyeran en el seno de la banda confiere a System of a Down una personalidad única, que sin duda no pasó inadvertida al productor Rick Rubin, quien tras verles en directo en West Hollywood decidió ficharles para su sello American Recordings. Y aquí la historia gira y encuentra su cauce.

40 MILLONES DE DISCOS VENDIDOS

En 1998 vio la luz el debut de System of a Down, en el que aparecen ya los temas habituales del grupo, que se manifiesta en contra de la violencia, las guerras, los genocidios, el maltrato, el machismo, los intereses materialistas, las desigualdades sociales, la intolerancia, la discriminación y los intereses políticos. La revolución en el metal llegó a través del activismo de los olvidados armenios.

"La mano tiene cinco dedos, capaces y poderosos, con la habilidad tanto de destruir como de crear. Abrid vuestros ojos, abrid vuestras bocas, cerrad vuestras manos y formad un puño". Este mensaje aparece en la cubierta trasera del álbum, que puso en el mapa a la banda con moderados éxitos como 'Supar' y 'Spiders'.

Su segundo disco llegó en 2001 con el título de 'Toxicity' y cinco millones de copias vendidas bajo el brazo. System of a Down se encaramaban a lo más alto de la lista estadounidense mientras sonaban en todas partes clásicos metaleros como la propia 'Toxicity', 'Chop suey' y 'Aerieals'. Desde la cima podían ya difundir su mensaje.

Para su tercer trabajo, 'Steal this album!', regrabaron viejos temas de sus inicios junto a otros inéditos, y se aliaron con el cineasta Michael Moore para rodar el videoclip de su single 'Boom!'. Convertidos en la gran esperanza del rock duro, del metal, de la música alternativa o como cada uno quiera encasillarles, arrasaban con todo ganando seguidores a cada paso.

En 2005 dieron el puñetazo en la mesa definitivo publicano en mayo el disco 'Mezmerize' y en noviembre la segunda parte, 'Hypnotize'. El primero despachó 800.000 copias en su primera semana con la antibelicista 'B.Y.O.B. (Bring your own bombs)' por bandera. Al lanzar el segundo, consiguieron debutar otra vez en el número 1 en Estados Unidos, colocando así dos álbumes en lo más alto de esa lista en un mismo año, proeza solo igualada por Guns n' Roses, los Beatles y DMX.

DESCANSO INDEFINIDO Y REGRESOS PUNTUALES DE SYSTEM OF A DOWN

Tras ganar el Premio Grammy a la Mejor Interpretación hard rock por B.Y.O.B., el grupo anunciaba en mayo de 2006 un descanso indefinido. Los músicos emprendían así diveros proyectos, cada uno por su lado, siendo el vocalista Serj Tankian el que más repercusión consiguió como solista. Cinco años después, en 2011, anunciaban su regreso para unos cuantos conciertos.

Así siguen desde entonces. Sin largas giras pero apareciendo recurrentemente para un puñado de recitales. De lo que no hay ni rastro desde 2005 es de disco con nuevas canciones. Once años después, parece que la posibilidad está más cerca que nunca y que han empezado a trabajar en ello, pero no hay ningún tipo de anuncio al respecto.

Lo que sí está confirmado es su regreso a España, doce años después de aquel salvaje Festimad de 2005 en Fuenlabrada de tumultos y motines. La cita de reencuentro con sus fans será el 23 de junio de 2017, dentro del nuevo Download Festival España que se celebrará por primera vez en Madrid. Y, evidentemente, no será solo un concierto de rock. Será la eterna venganza de System of a Down.