MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
'Voces de ultrarumba' es el cuarto disco de estudio de Estopa, que con sus anteriores trabajos ha vendido más de 2.700.000 ejemplares, y tiene en su haber 23 Discos de Platino sólo en España. Los hermanos David y José Muñoz ofrecen ahora 12 nuevos temas, en su mayoría rumbas, pero sin olvidar otros sonidos, porque, dicen no están dispuestos a "perder el contacto con el entorno". El disco sale mañana a la venta.
"Nos tiramos un año currando en casa, probando canciones y metiendo guitarras de las que muchas se han quedado al final en el disco", dicen sobre un álbum grabado en un estudio de Madrid y con producción compartida por Estopa y el equipo formado por Antonio García de Diego, José A. Romero y Pancho Varona.
Estopa ha buscado en este nuevo disco "la variedad, como siempre".
"Podíamos hacer 12 rumbas o 12 temas rock pero vamos componiendo y hacemos la selección como un cuadro, dando color, buscando el equilibrio", señalan los integrantes del dúo.
'Vacaciones' es el primer single del álbum y muestra esa variedad.
Con un comienzo rapeado, alterna rock con estrofas rapeadas. 'A mí me gusta' comienza en swing, se transforma en reggae y después en rumba.
'Malabares' es una rumba rapeada con percusión de batucada que pasa a rock, recuperando al final cierto ambiente a Los Amaya. Mientras que 'Qué suerte la mía' es una rumba lenta con un guiño a 'Hotel California'.
RECUPERAN SU PRIMERA MAQUETA
'Ninguna parte' tiene aire de bossa con piano eléctrico y guitarras que suenan a los 60. 'Lunes' es un duro rock a medio tiempo y 'Fábrica de sueños' es una rumba con un punto clásico y rock. Y 'Monstruos' es una canción recuperada de la primera maqueta. "En el primer disco había 40 canciones y fue doloroso no poder grabar muchas. Ahora la recuperamos", dicen David y José.
En 'Paseo' han hecho coros Manel Fuentes, Fernando Tejero, Santi Millán y Andreu Buenafuente y es "un canto a esos bares donde "siempre bebemos más cerveza de la que podemos tragar".
"Nos gusta ser difíciles de catalogar", dicen David y José Muñoz, agregando que no quieren perder su estilo pero que quieren evolucionar. "Buscamos la variedad simplificando hasta lo elemental, sin llenar el disco de sonidos inútiles. Que lo que se grabe, suene", concluyen.