El "ácido sulfúrico" de Harold Pinter llega al Teatro Español con las obras 'Un ligero malestar' y 'La última copa'

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 21 febrero 2007 16:23

MADRID 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

La fortaleza de los textos de Harold Pinter, que son como "ácido sulfúrico", según el actor Chema Muñoz, llega al Teatro Español con la puesta en escena de las obras 'Un ligero malestar' y 'La última copa', que se representarán en una misma sesión hasta el 18 de marzo en la Sala Pequeña.

Bajo la dirección de Alfonso Ungría, los actores Cristina Samaniego, Aitor Mazo y Chema Muñoz se introducen en los papeles de ambas representaciones ya que cada uno de ellos tendrá la tarea de encarnar a dos personajes diferentes en una misma sesión.

'Un ligero malestar' que fue estrenada en 1958, es una obra irónica y cargada de un humor negro muy incisivo y en la que no se diferencia lo real de lo irreal, ni lo verdadero de lo falso. A pesar de su antigüedad, el texto representa fobias muy actuales como "el miedo a lo extraño", afirmó Alfonso Ungría.

En 'La última copa', estrenada en 1984, se ofrece al espectador un amplio repertorio de sensaciones de miedo, angustia y dolor. "Es un pequeño puñetazo a las conciencias" manifestó Ungría. Un innumerable repertorio de humillaciones e insultos crean un clima que llega a poner los pelos de punta al público.

ESPACIO ÍNTIMO

Las dos obras se representan en una pequeña sala que otorga una sensación de realidad más directa al espectador. "Hay un primer plano constante" declaró Aitor Mazo quién además añadió que "hay actores y texto, nada más". Su compañero de reparto, Chema Muñoz destacó que "se puede hacer buen teatro con poco dinero".

Para meterse en los papeles de la obra 'La última copa', en la que dos de los actores están desnudos en el escenario, los intérpretes comentaron que no tuvieron que esforzarse mucho. "Sentarme y escuchar era tan humillante que las emociones te salían solas" declaró Chema Muñoz. Cristina Samaniego por su parte, manifestó que "con el desnudo físico hay poco que añadir", la sensación de indefensión es ineludible.

Esta es una oportunidad de descubrir a uno de los autores que menos se ha representado en los grandes teatros y de disfrutar de uno de sus textos más dramáticos y teóricos. "Pinter llega a conclusiones complejas", comentó Chema Muñoz y aunque el autor "nunca ha querido ser didáctico" según destacó Ungría, las obras provocan que el espectador piense.

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