MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El director de la Real Academia Española (RAE) ha dejado en el aire la posibilidad de publicar la próxima edición del Diccionario de la lengua española de manera simultánea en la red y en papel, tal y como ha señalado este miércoles durante la presentación de la plataforma para la consulta en línea de la 'Edición del Tricentenario' de la 23 edición del Diccionario, que cuenta con el apoyo de Obra Social "la Caixa".
"Seguiremos haciendo el diccionario en forma de libro, pero cambiaremos el orden de los factores", ha señalado Villanueva, quien ha señalado que a partir de ahora es probable que esta obra será concebida de manera digital y de ella se harán libros, de una manera "más dinámica y ajustada" al público.
"Los diccionarios han sido siempre libros, este diccionario que presentamos es un libro que se ha digitalizado, que ofrece unas posibilidades de consulta que el libro viejo está lejos de poder ofrecer. Estamos en una frontera donde la RAE, después de 300 años de vida, ha de sentirse segura de poder afrontar el reto de lo digital", ha señalado Villanueva.
Por su parte, Pedro Álvarez de Miranda, académico director de la 23 edición del Diccionario, ha señalado que frente a las 88.431 entradas que recoge la edición anterior, en esta se recoge un total de 93.111, con alrededor de 200.000 acepciones. Además, se han introducido 140.000 enmiendas que afectan a cerca de 49000 artículos, es decir, a la mitad de ellos.
Álvarez de Miranda ha señalado que el hecho de que la edición en papel no estuviera en la red hasta ahora no ha limitado las búsquedas, sino que, al contrario, no se ha visto afectada por la disponibilidad de la versión electrónica, una "revolución" de la que es consciente la RAE.
FACILIDADES EN LA BÚSQUEDA
Por su parte, Guillermo Rojo, académico tesorero, ha explicado algunos aspectos de la versión digital del diccionario, tales como la "gran ventaja" que supone la "navegabilidad" desde cualquier punto. Además, ha destacado otras posibilidades de la aplicación, como un mecanismo de autocompletación, de manera que al escribir el segundo carácter ya proporciona una serie de sugerencias.
A ello se suman otras posibilidades: palabras en las que a pesar de los sufijos, por ejemplo, aparece la propuesta de la palabra que habría que consultar. A pesar de la obviedad, señala que es necesario pensar en los hablantes no nativos.
"La lexicografía tradicional se ha caracterizado por una preocupación por la exactitud de datos, por la codificación. Ha tenido que pagar el peaje del formato impreso: los diccionarios aparecen en orden, y cuando la búsqueda se separa de esa ordenación se dificulta muchísimo", ha dicho.
En este sentido, ha recalcado que esto se salva "de modo brillante y útil con los formatos electrónicos". "La gran ventaja es que podemos acceder al mismo número de datos desde diferentes ángulos, lo que cambiamos es el enfoque", ha señalado.
Asimismo, el secretario general de l Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Humberto López Morales, ha indicado que la elaboración de los diccionarios antiguos exigía un "esfuerzo titánico" por la "ingente labor de documentación". Ahora, considera que los medios disponibles "facilitan esa labor de un modo extraordinario y la hacen más precisa".
El presidente de la Obra Social "la Caixa", Isidro Fainé, ha indicado que con esta colaboración la entidad se involucra en el diccionario, una "obra de referencia en España y en la América hispanohablante". "El Diccionario es una fuente consulta, una herramienta que vigoriza la lengua española porque desde los primeros días sus fundadores vieron necesaria una herramienta", ha señalado.
Entre las palabras más buscadas desde la aparición de la 23 edición del Diccionario de la RAE destaca en primer lugar el término "cultura", con un total de 340.052 búsquedas, seguida por "bizarro" (277.566), "haber" (232.960), "haya" (225.522), "ir" (209.102), "procastinar" (205.364) y "hacer" (189.486).