MÁLAGA 24 May. (EUROPA PRESS) -
La profesora de la Universidad de Edimburgo, Elizabeth Cowling, analiza en un libro, que presentará hoy a las 20.00 horas, la "misteriosa" serie de seis pinturas 'Mujer tendida en la playa', realizadas por el pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso en la Semana Santa de 1932, en su residencia normanda de Boisgeloup.
Así, el director del Museo Picasso Málaga (MPM), Bernardo Laniado-Romero, manifestó en un encuentro con la prensa que la muestra "es una serie de obras singulares, con ligeras variaciones, difíciles de leer, enigmáticas, incluso obtusas, que son complicadas de interpretar por el espectador" y "de la que se ha escrito muy poco", apuntó.
En este sentido, Cowling explicó que al recibir el encargo del MPM para hacer el estudio sobre las seis obras de Picasso y el contexto en el que fue creado, le resultó "difícil de interpretar", porque "me serví de la reacción y la sensación que me dio al ver las obras", señaló al tiempo que indicó que "la interpretación de esta obra de Picasso es muy amplia porque guarda relación con el surrealismo", aunque Picasso "no quería ser etiquetado con esta Escuela".
Asimismo, el responsable de la pinacoteca destacó que la elección de Cowling principalmente se realizó porque "es una estudiosa de la obra de Picasso e incluso ha sido comisaria de exposiciones relacionadas con el pintor malagueño", y además "es conocedora del artista surrealista inglés Roland Penrose quien compró el último lienzo de la serie".
La autora del análisis de los seis óleos --de los que tres son los que se exponen actualmente en la sala V del MPM-- explicó que una de las características más destacables es "la sensación de cambio y evolución que se percibe a lo largo de la serie", donde a pesar de que se realiza en cuatro días "se nota un cambio orgánico y profundo desde el primero al último lienzo", subrayó.
De hecho, también hay una sensación de evolución en los colores, incluso "parecen que están arraigados al cubismo", precisó; según Cowling en la serie "hay una atmósfera misteriosa y se puede ver una influencia de ideas de la alquimia".
En las obras, que hacen referencia a una mujer tumbada al sol, la evolución que refleja Picasso es que "el sol está presente en los dos primeros cuadros, mientras que en los restantes este sol representaría la luna", apostilló.
A lo largo de la serie se puede apreciar, según la profesora, un proceso de ordenación entre el primero y el segundo --éste último el más grande de todos--, con una mayor mesura de ambos que el resto, los cuáles "tienen una pintura más firme, espesa y más sólida". "En la segunda obra quizá haya un mayor refinamiento que en las demás no quería repetir, por ello puede ser que el trazo sea más libre", consideró.
Es por ello que la citada evolución quizá responda al estado de ánimo del pintor, "que en esos momentos podría sentirse poético o romántico", matizó. Al contrario que otros autores que pretendían buscar una intencionalidad con su obra, "en la de Picasso siempre hay posibilidad de buscar una relación con el mundo real, sin embargo en el segundo lienzo puede que haya una relación con imágenes de la alquimia o el esoterismo, común con el surrealismo".