SEVILLA 9 Dic. (EUROPA PRESS) -
La escritora bilbaína Espido Freire, ganadora del Premio Planeta en su edición de 1999 y autora de la reciente obra de relatos 'El trabajo os hará libres (editorial Páginas de Espuma), consideró hoy que "la conciencia de libertad es totalmente escurridiza y cada vez más evanescente con el paso de la edad". "No tiene que ver con el amor ni con el trabajo, pero tampoco con la política, la ideología, la economía o la conciencia tranquila", apostilló.
En una entrevista a Europa Press, Freire dijo que el título de su nueva obra -- es el mensaje que estaba en la puerta de entrada del campo de concentración nazi de Auschwitz-- tiene "una gran carga de cinismo" y explicó, al hilo, que "el uso que se le dio durante los años de dominio nazi implicaba una crueldad y un cinismo que iban más allá de cualquier tipo de ironía".
"Implicaba una mentira --continuó-- y un consuelo que no llegaban nunca", según comentó la escritora, quien estimó, sin embargo, que no ha variado tanto el panorama porque "la intención de los mensajes sociales, en unas circunstancias ahora totalmente distintas, se siguen repitiendo".
"Nos siguen contando mentiras y consuelo, ahora más dóciles, que resultan mentirosos y, por lo tanto erróneos, porque se nos promete que si seguimos, según qué normas, saldremos con bien de todo, y no es así", según comentó Freire, que precisó que "la conciencia de libertad, es decir, lo que a todo ser humano le hace sentirse libre, no tiene que ver con el trabajo ni el amor, pero tampoco con la política, la ideología, la economía o la conciencia tranquila".
En este punto, puso de manifiesto que la sociedad está acostumbrada, "porque así ha sido enseñada", a pensar en términos "absolutos", de ahí que piense que términos como la paz, la serenidad o el amor "sean para siempre". "Y no, esto no es cierto", según apostilló la autora, quien consideró "la sensación de sentirse libre totalmente escurridiza y más evanescente con la edad, de modo que cada vez se siente con menos frecuencia e intensidad", destacó.
La felicidad, como la paz, la serenidad o el amor entra en esa serie de palabras absolutas, según desgranó la autora, quien explicó que, "a medida que somos adultos, y de forma espontánea cuando estamos alejados de la rutina, sale a relucir la frase 'esto es vida'".
EL CUENTO, SU GÉNERO PREDILECTO
De vuelta al relato corto con 'El trabajo os hará libres', Freire confesó que el cuento es su género "preferido" porque es "muy agradecido, ya que consigue aunar una historia completa y una estructura que funciona en muy pocas páginas", de modo que, según precisó, "se ve el resultado, para bien o para mal, al cabo de darle vueltas a la cabeza durante unas pocas horas".
Respecto a este 'modus operandi', explicó que la fabricación de una novela es "totalmente distinta", al menos en su caso, "porque obliga a una inmersión durante mucho más tiempo y crece más lentamente".
Además, resaltó como nota distintiva de este género que éste obliga a la intervención "continua" del lector, ya que, según relató, "hay tantas cosas que se quedan fuera en esas páginas, sobre todo en el ámbito de la descripción, que si no se involucra añadiéndole lo que le falta, el relatos se marchita". "En la novela, en cambio, como da lo mismo a veces el número de páginas, se tiende a dar las cosas mucho más mascadas", según indicó.
Por otra parte, convino que los grandes temas de la humanidad, "no así las anécdotas", están "muy manidos" en el cuento y es posible apostar, "en efecto", por la estructura tal como hace Hipólito Navarro, cuentista onubense que recientemente ha publicado también en la editorial 'Páginas de Espuma'.
Freire, con todo, incidió en que sus cuentos le dan "mucha importancia a la psicología de los personajes y a la empatía con el lector, jugando con sus creencias". "Esta decisión la arrastro desde mi primera novela, 'Irlanda', cuando mi objetivo fue que el lector empatizara con una asesina que además tenía un grado de psicopatía alto", según recordó la autora sobre una meta que finalmente consiguió entonces y que depende, a su juicio, "de cómo de seductora sea la voz que te lo está contando".
"UNA MIRADA DESCARNADA"
En cuanto a los hilos conductores del conjunto de los relatos señaló que la obra tiene una mirada "descarnada" hacia la realidad y pocas concesiones porque, además, "tiene pocas ganas de acariciar al lector". "Están muy presente el agua, el azul y también muchos hombres, que son analizados y observados", apuntó.
Por otra parte, comentó que la conquista del Planeta en 1999 no devino en un incremento de responsabilidad respecto al lector, ya que, por una parte, "siempre" ha tenido muy presente a su destinatario y, por otra, el fenómeno de un premio "tan impactante" como el Planeta "se produce una sola vez". "Cuando esto se tiene en mente todo resulta más sencillo", según dijo Freire, quien recordó que la primera edición de las nueve ediciones de 'Melocotones helados' tuvo unos 200.000 ejemplares.
"Si hubiera pensado que mi siguiente libro iba a vender eso mismo, habría pecado de ingenua y sufrido muchísimo también porque al final no fue así en absoluto", según recordó Freire, quien señaló que "la consecución de un premio de esa dimensión permite ubicar a su ganador en un sitio X, pero a partir de ahí tiene que empezar de cero".