MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -
Treinta años de experiencia en las aulas avalan el trabajo como docente de Frank McCourt (Nueva York, 1939), Premio Pulitzer por 'Las cenizas de Angela', que ahora ha plasmado en 'El profesor' (Maeva) estas experiencias. Para el escritor, el problema de la enseñanza, la profesión "más difícil" de todas, no sólo reside en los bajos sueldos y en la masificación de las clases, sino que radica en que es la única profesión que no está dirigida por quienes la practican.
Para McCourt, de visita hoy en Madrid para promocionar su tercera novela, la problemática de la enseñanza se solucionaría "si los políticos desaparecieran del mapa". "Si dirigiera el sistema educativo de Nueva York mandaría a los políticos a Sing Sing y luego organizaría una gran conferencia para que los profesores trataran el tema", afirmó, destacando que le gustaría que hubiera "una revolución" para que los profesores tomaran las riendas de su trabajo.
"Me revelo contra las pautas y las normas que imponen los burócratas. Las normas deben de venir de los propios profesores", destacó un profesional que siempre ha hecho lo que ha querido en las aulas. "De lo contrario, habría dejado la docencia y me habría dedicado a atracar bancos", dijo siempre con el buen humor que le caracteriza.
McCourt, que ha impartido a alumnos de secundaria asignaturas como inglés, estudios sociales o arte ("sin ni siquiera saber dibujar", precisó) y más de 18 años escritura narrativa, explicó que en la sociedad americana "no hay respeto" por los profesores y su libro, dirigido sobre todo al gremio de la enseñanza, viene a decir a los jóvenes que quieren dedicarse a la enseñanza "preparaos para sufrir".
"Es el trabajo más difícil del mundo".
SU PRIMER DÍA DE TRABAJO
Ya en su primer día de trabajo en el Instituto McKee de Nueva York decidió comerse un bocadillo que fue a parar al suelo después de que uno de sus alumnos lo tirara por los aires. Ellos se quedaron atónitos. A partir de ahí emprendió una lucha constante para llevar por el buen camino a sus alumnos, con un método que le ha dado buenos resultados.
"Aprendí a ser más natural y a decir la verdad, porque a los adolescentes les miente todo el mundo, la Iglesia, los padres, los políticos... Y están deseoso de saber la verdad", precisó un profesional que hizo reinar en sus clases una "atmósfera de verdad y confianza".
Según detalló, ponerse todos los días ante 175 adolescentes es algo "difícil". "Te vigilan y buscan tus defectos", matizó el profesor, apodado por sus alumnos como "el irlandés". "Tardé 15 años en sentirme cómodo en clase", apuntó McCourt, que en sus primeros años de profesor se encontró con colegios donde había lucha de bandas y donde el mayor problema era la "disciplina, para conseguir que estuvieran sentados"; mientras que en el "mejor colegio" en el que acabó los problemas fueron de tipo "intelectual".
PASIÓN Y AMOR POR SU PROFESIÓN
En su caso, ha ejercido su profesión con "pasión y amor" y sin intentar "imponer filosofía ni moral", en contra de la filosofía "del miedo", que él mismo vivió en sus carnes de adolescente "a golpe de vara y cinturón". "Si se obliga a aprender, los chicos hacen exámenes y luego se olvidan. Es muy triste usar conocimientos de usar y tirar", criticó un profesor que siempre dijo a sus alumnos que no lo sabía todo.
Después de plasmar en papel su experiencia, McCourt verá sus años de profesor en la gran pantalla, ya que se hará una película de 'El profesor', que le gustaría protagonizar al "ex James Bond, Pierce Brosnan". El actor ya quería haber participado en 'Las cenizas de Angela', pero McCourt destacó que "era demasiado guapo para hacer de mi padre".