MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -
El historiador Juan Pablo Fusi (San Sebastián, 1945) acaba de publicar el libro 'Identidades proscritas' (Seix Barral) en donde realiza un estudio de las posturas diferentes o de las "tradiciones alternativas" al nacionalismo en lugares como el País Vasco, Quebec, Irlanda, Sudáfrica o Escocia. "Muchos nacionalismos falsean su propia historia", recordó hoy Fusi en referencia a algunas hechos históricos falsos defendidos por los nacionalistas en todas las épocas de la historia y en multitud de países.
"Tanto el nacionalismo francés, español o vasco han tenido visiones legendarias y mitificaciones de su propia historia", argumentó este autor, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense y especialista en la historia del País Vasco.
Preguntado por los peligros asociados a las tesis nacionalistas que surgen en muchos países, Fusi afirmó que "hay una tentación de exclusivismo en el nacionalismo, casi por definición, y sobre todo en aquellos de raíz étnica". "Los nacionalismos son muy susceptibles de ser exclusivistas, mientras que el no nacionalismo parte de que en una sociedad puede haber muchas ideas".
NACIONALISMO VASCO
En este sentido apuntó que el nacionalismo vasco ha tenido siempre un "fuerte componente etnicista que parte de la idea de que el pueblo vasco nace de un sustrato euskaldún". No obstante, para Fusi, el País Vasco es un ejemplo de pluralidad en todos sus ámbitos. "El País vasco es un caso casi perfecto de identidad dividida y de pluralismo político".
Así, frente a la idea de nación y de pueblo homogéneo que defienden los nacionalistas, el autor analiza en este libro la postura de los 'no nacionalistas' "que tienden a poner el énfasis en los valores cívicos, democráticos, en los derechos individuales y en las sociedades plurales". "El no nacionalismo es menos fuerte que el nacionalismo porque está más desarticulado, más disperso y menos organizado'.
En su libro, explica que el 'no nacionalismo' es el conjunto de "manifestaciones, sentimientos, ideas, doctrinas, movimientos y partidos que, nacidos y operativos en las mismas sociedades en que los nacionalismos fueron, o terminaron siendo esenciales, no compartían las tesis del nacionalismo, ni vivirían su identidad como nación, ni harían de la idea de nación el fundamento de su política".
En este sentido, aclaró que su libro no pretende ser una "enciclopedia del no nacionalismo", sino sólo un estudio de seis casos, pero "suficientes" para plantear esta cuestión. "Mi interés personal consiste en subrayar el hecho no nacionalista porque ha sido tratado poco históricamente", agregó.
PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN NACIONAL
Para diferenciar ambas posturas argumentó que los partidos nacionalistas suelen tener "un proyecto de construcción nacional" de su región basado en la afirmación de la idea de nación, de una determinada cultura, de una lengua o la exaltación de una tradición que suelen formar parte del proyecto educativo y cultural de ese Gobierno".
En esta misma línea, señaló que las sociedades modernas son "herencias mixtas" y abogó por una solución que pasa por el equilibrio entre nacionalismo y no nacionalismo porque las dos posturas "me parecen representativas de los sentimientos colectivos de esa región", concluyó.