SEVILLA 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El lienzo del pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo 'Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos', pintado en 1672, ha recuperado todo su esplendor tras haber sido sometido a un proceso de restauración en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), donde un equipo de cuatro especialistas ha devuelto a esta pintura sus tonos y su atmósfera original rescatando incluso las formas y partículas primigenias de la banda inferior, recreada tras el expolio de la obra por las tropas francesas en 1811.
La consejera de Cultura, Rosa Torres, y la directora del equipo de restauración, María Cansino, desgranaron hoy los pormenores de la restauración de esta obra maestra del barroco andaluz que el célebre pintor sevillano realizó por encargo de de Miguel de Mañara. El cuadro, de 327 por 225 centímetros, fue expoliado en 1811 del Hospital de la Caridad, en Sevilla, por las tropas de ocupación francesas que además sustrajeron otros siete lienzos de este pintor para su traslado al museo parisino del Louvre.
El cuadro, que retornó a España en 1815 al ser reclamado por la Academia de Bellas Artes de San Fernando, fue entregado en 1902 al Museo del Prado y no regresó a Sevilla hasta el año 1939, cuando fue devuelto a su lugar original en el primer altar del lado de la epístola de la iglesia de San Jorge, perteneciente al Hospital de la Caridad.
Los trabajos de conservación se han prolongado durante 16 meses en el IAPH con la dedicación de cuatro especialistas y una inversión de 49.280 euros, porque aunque el soporte presentaba buen estado de conservación, María Cansino aludió a dos capas adicionales de pintura procedentes de al menos tres intervenciones ajenas al autor de la obra, toda vez que uno de estos tratamientos habría sido ejecutado con "materiales de muy mala calidad".
GRAVE ACCIDENTE
Estas dos intervenciones posteriores a la creación del lienzo, más la reconstrucción de su banda inferior a consecuencia de un "grave accidente" sufrido por el cuadro durante su traslado a París (Francia), motivaron "una excesiva densidad de los barnices" y una "reconstrucción" de la banda inferior que no se habría ajustado plenamente a las formas primigenias pintadas por Murillo.
Dado el caso, Cansino explicó que el lienzo fue radiografiado para su investigación histórica, su soporte recibió un "mínimo tratamiento" y el cuadro en su totalidad fue sometido a una limpieza integral con especial atención a la banda inferior, en la que se ha "recuperado en lo posible las partículas" supervivientes de la obra original de Murillo. La restauración, que ha eliminado la reconstrucción de la zona inferior del lienzo para recrear la pintura original, ha intentado "respetar la estética y la unidad" cromática de la obra.
A EXPOSICIÓN EN MADRID
El cuadro, que antes de descansar en el Hospital de la Caridad será expuesto en el Palacio Real de Madrid en el marco de una muestra que entre el 20 de octubre y el 12 de enero de 2009 expondrá obras relacionadas con la ocupación francesa, refleja una escena en la que Santa Isabel de Hungría protagoniza un gesto de caridad y piedad para con unos tiñosos. En el lienzo se incluyen en total ocho personajes; tres de ellos pertenecientes a la realeza o al clero y alzados a un nivel superior y cinco de ellos relacionados con el pueblo llano y que, en un nivel inferior de la escala vertical de la obra, representan las diferentes edades del ser humano.
En la obra, Murillo despliega las técnicas que le valieron si inmortal fama y destaca la figura de Santa Isabel de Hungría realzando la luz y color de su rostro y sus manos sobre un atuendo apenas esbozado y atenuado por la oscuridad, si bien todo el cuadro está cargado de una red de símbolos como un arcón que representa la sagrada Arca de la Alianza o una jofaina que inspira el bautismo.