VALLADOLID 7 Ene. (EUROPA PRESS) -
La muestra 'Historia del juguete español', ubicada en la Sala de Exposiciones de la Casa Revilla de Valladolid, recibe hasta el momento a más de 10.000 personas, que observaron en la misma diferentes juegos que han llegado a España en los últimos años.
Esta exposición, que se puede visitar hasta el próximo día 31 de enero, está organizada por el Ayuntamiento de Valladolid e invita a un "ameno" recorrido por los juguetes de la colección Quiroga-Monte, "uno de los mejores y más completos patrimonios privados sobre el juguete, la muñeca y la cultura infantil de ámbito español", según un comunicado del Consistorio vallisoletano recogido por Europa Press.
La colección abarca 125 años (1860-1985) y permite un "apasionado" recorrido por la historia de España a través de sus juegos y juguetes, si bien está compuesta por más de 1.000 piezas originales y catalogadas de fabricación española, con su tarjeta identificativa, integrada por, entre otros, juguetes, trenes, muñecas, juegos instructivos, álbumes, y cromos litografiados.
A través de la visita a esta muestra, que se presenta por primera vez en Valladolid, se podrán descubrir los diferentes materiales de los que están hechos, como hojalata y plástico, además de los procedimientos técnicos utilizados en la industria juguetera, así como la mayor parte de las tipologías y modalidades que salieron de sus talleres.
PRIMERA MARIQUITA PÉREZ
Entre los juguetes mostrados se encuentra un gran coche de hojalata, un tren eléctrico o una Mariquita Pérez, en convivencia con otros modelos más "modestos, pero no menos evocadores", como un camión de madera, un tren de cuerda o una muñeca pepona, tal y como aseguraron las mismas fuentes.
Los vallisoletanos pueden admirar un automóvil Bugatti del año 1930, en su primera versión fabricado por Payá Hermanos y considerado "el mejor juguete industrial de todos los tiempos", junto a un prototipo del Gordon Bennet de la fábrica alemana Günthermann, pasando por la primera Mariquita Pérez creada en el año 1940, así como un zoótropo de Borrás del año 1897, un tren de madera atribuido al genial Joaquín Torres-Garcia en 1918 o el Álbum de cromos publicado en 1900 por la casa Matías López.
Con esta exposición se pretende que el público se identifique con alguno de los juguetes que haya podido tener o compartir en su infancia y que perciba en él un reflejo de los aspectos económicos, estéticos, técnicos y culturales de la sociedad en la que nació.
El Ayuntamiento de Valladolid busca además que la muestra sea para los más pequeños un "sorprendente" descubrimiento del mundo infantil de sus mayores, si bien que para los adultos se convierta en una oportunidad "única" de "volver a ser los niños de ayer", desde la "ilusionada" visión de los hombres y mujeres en que se han convertido.