MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El médico Pedro García Barreno ingresó hoy en la Real Academia Española (RAE) donde pasará a cubrir la vacante dejada por el fallecido Domingo Ynduráin y a ocupar, así, el sillón "a". En su discurso de ingreso ante un concurrido auditorio, y que llevaba por título 'De Calderón y cibercirugía', el nuevo académico realizó un perfecto maridaje entre la Medicina y las Letras. "La literatura está en condiciones óptimas para mostrar la realidad humana de la Medicina. Lejos de la artificialidad, la conjunción de Literatura y Medicina es natural e incluso esencial", aseguró.
García Barreno, como luego recordó también la académica y profesora Margarita Salas en su discurso de contestación, hizo un repaso al lenguaje científico médico; las aportaciones científicas y tecnológicas que, trasladadas a la Medicina, han repercutido en nuestro bienestar (antibióticos, antivirales, vacunas, hormonas, etc.); el despegue inicial de la cirugía a mediados del siglo XIX gracias al uso de los primeros anestésicos y el trasplante de órganos que ha evolucionado desde lo imposible a lo rutinario.
También habló de la cirugía mínimamente invasiva que ha supuesto un cambio radical en las técnicas quirúrgicas gracias al avance de la tecnología óptica, de la imagen médica; de la ingeniería genética y de la secuencia del genoma humano concluida en 2003, "la cual nos va a permitir determinar la base genética de muchas enfermedades para su diagnóstico, prevención y eventual curación", dijo Salas.
Pedro García Barreno no olvidó además otros asuntos como la farmacogenómica, Louise Brown (primer bebé probeta), Dolly (primer animal clónico); y las células madre o troncales. "La imaginación es el único límite de las posibilidades tecnológicas", aseguró.
CALDERÓN Y LA CIENCIA
El nuevo académico habló también de la ciencia y Calderón, ya que el autor de 'La vida es sueño' "creía que sobre la naturaleza estaba la ciencia, y sobre la ciencia el amor y el poder" y empleaba frecuentemente en sus obras términos científicos. "Se olvida con frecuencia a este propósito que, paralelo al humanismo literario, se desarrolló en España un humanismo científico, y específicamente médico, que realizó un formidable trabajo de adaptación y acuñación de nuevos términos", recordó Margarita Salas.
De Calderón el discurso de García Barreno llevó hasta 'The Matrix', película de la era 'ciberpunk' que recuerda en su planteamiento la obra cumbre del gran dramaturgo español. Y de ahí, a la 'cibercirugía' "donde se utilizan nuevas tecnologías ya asequibles: la inteligencia artificial, la computación de alto rendimiento, la telepresencia, Internet", recordó.
LENGUAJE CON RITMO
En opinión de García Barrena, el lenguaje médico "debe definir con mucha precisión los signos y palabras que utiliza; debe tener carácter denotativo o rigor para conseguir una comunicación universal". "El lenguaje médico debe tener ritmo, pero no excesivo colorido. También conviene evitar el exceso de retórica, el abuso de siglas, los cambios de género, los pleonasmos, las elipsis y los gerundios. El hecho de que se escriba un texto científico, y no una obra literaria, no quiere decir que no haya que esforzarse por lograr una correcta redacción; la Medicina no debe estar reñida con la Cultura", afirmó.
A este respecto el médico rechazó la "contaminación de nuestra lengua con términos extraños" procedentes del inglés. "Este fenómeno invasor se está produciendo en el lenguaje científico en general y el la jerga médica en particular. El 'spanglish' le gana terreno al español", dijo.
Asimismo recordó la importancia de las historias clínicas "como principal herramienta diagnóstica" y se mostró convencido de que "cuando nuestros estudiantes, y nosotros primero, hayan aprendido a aproximarse a las historias clínicas que escriben y leen desde una perspectiva literaria responsable, su conocimiento de los pacientes y de sus enfermedades habrá crecido en paralelo, en detalle y en profundidad. En cuanto que un valor añadido para los médicos, que es también una plusvalía para el paciente, esa formación humanística les incrementará su autoestima. Al ser mejores lectores, serán mejores médicos".
Margarita Salas dejó para el final una alusión a las cualidades como persona del nuevo académico y elogió su sobriedad, sensibilidad y trato exquisito así como su gran sentido del humor y una sutil ironía. Destacó, ante todo, su afán por ayudar, su iniciativa, empuje y entusiasmo en los distintos proyectos científicos o culturales que se le planteen. "García Barreno comprendió también muy pronto que no bastaban los textos medicinales, que es necesario explorar de continuo nuevos campos. Y por todos ellos avanzó con la mirada siempre atenta a lo que como personas nos constituye: la palabra", concluyó.