Actualizado 13/07/2006 18:54

Salamanca acoge la obra de Víctor Ochoa, que incluye la escultura 'El Zulo' en homenaje a víctimas del terrorismo

SALAMANCA, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

Salamanca se ha convertido en improvisado museo para albergar obras del escultor madrileño Víctor Ochoa con motivo de la exposición 'Víctor Ochoa, escultor-Jonás', compuesta por esculturas creadas entre los años 1982 y 2006, dos de las cuales, de gran tamaño, están ubicadas en la Plaza Mayor y en la Plaza de Anaya y el resto en el Patio de Escuelas de la Universidad salmantina.

Ochoa, que se definió a la hora de crear como "primitivo y sencillo", aseguró que "es fácil llegar a crear sueño pero materializarlos es muy duro", ya que "es muy difícil progresar con una obra figurativa, manejando la carne, los sentimientos" en el mundo escultórico porque el "arte navega por tantos mares, que es muy complicado saber que tenemos en común los hombres".

El escultor, que explicó que su "única" capacidad es materializar en obra lo que ocurre a su alrededor, se refirió a 'El zulo', escultura que se ha instalado en la Plaza Mayor salmantina hecha en homenaje a las víctimas del terrorismo de la que afirmó que "cuando se hace algo con tanto peso no puede ser sólo una obra bonita, sino que el artista tiene que creer que hay algo dentro muy importante, bien reclamar o materializarse".

Finalmente, Ochoa, quien afirmó que algunas de sus obras contienen sus devaneos y fantasías pero otras quieren solidificar algo que considera importante, aseguró que "la vida para el escultor es corta" y denunció que "existen muy pocos sitios de acogida, quizás por el gran simbolismo que tienen las esculturas".

Con motivo de la exposición, que se podrá ver en la capital charra hasta el próximo 3 de septiembre, se ha creado un libro catálogo con textos de Mario Vargas Llosa.

Por su parte, el comisario de la muestra, Jordi Colldeforns, aseguró que la selección de la obra se ha realizado "de forma colectiva" para poder mostrar los trabajos de Ochoa "desde un punto de vista más intimista" y exhibir "cómo han crecido sus talleres artísticos ante la evolución de sus necesidades".

Así, la muestra arranca con las primeras obras del artista en la facultad de Bellas Artes de Barcelona para avanzar con los distintos talleres que ha tenido el escultor debido al aumento del tamaño de las obras creadas, al tiempo que recoge los primeros encargos que recibió, como el de Severo Ochoa o los nueve retratos que realizó del Rey Juan Carlos I.