Sitges.- Un grupo de sádicos usa un sótano de torturas para descubrir qué hay tras la muerte en el filme gore 'Martyrs'

Europa Press Cultura
Actualizado: martes, 7 octubre 2008 16:22

El filme ha sido tildado por muchos como uno de los más violentos de toda la historia del festival

SITGES (BARCELONA), 7 (EUROPA PRESS)

Un grupo de sádicos usa un sótano de torturas para martirizar a jóvenes y descubrir qué hay tras la muerte en el filme gore 'Martyrs', del cineasta francés Pascal Laugier, que quiso recrear en ella "una especie de apocalipsis, un mundo donde el mal ha triunfado del todo", aseguró hoy en rueda de prensa en el 41 Festival Internacional de Cine de Catalunya Sitges.

Lucie (Myrlène Jampanöi), una niña de origen camboyano, consigue escapar de un polígono infecto donde estaba el zulo en el que la torturaban y la internan en un centro de acogida, al que también se lleva sus traumas y el peso de la culpa. Sólo Ana (Morjana Alaoui) se comunica con ella y trata, sin mucho éxito, de mantenerla lejos de sus pesadillas, personificadas en un ser anoréxico que la ataca.

Quince años después, Lucie se venga sin piedad, acabando a bocajarro con sus captores pero, lejos de acabarse, la trama pesadillesca de las torturas se empieza a tejer de nuevo, ahora para Ana. El director asumió el carácter "transgresor" de su obra y aseguró que "divide al público" totalmente entre detractores y fans. "Es muy difícil que te guste esta película", reconoció aludiendo a la brutalidad espeluznante de la violencia que retrata.

MÁRTIR Y TESTIMONIO

"Quería que los 20 minutos del sótano os hicieran enfadar", aseguró Laugier, que en la segunda mitad de la película se ofusca en plasmar la violencia interminable, gratuita, despiadada de los machacas de una secta de sádicos agnósticos ávidos de conseguir una mártir que les explique qué hay tras la muerte.

"No creen en la validez de los testimonios religiosos. Si creyeran en la Biblia no buscarían que hay más allá", aseguró el director, que se reveló no creyente pero católico de tradición, al haber nacido en una familia religiosa.

Pese a la gran variedad de violencia que presenta, Laugier prescinde de la sexual porque "no hay nada menos valiente que sacar el tema del sexo en una película" y, además, "el sótano es un sitio muy frío y es más fácil pegar que empalmarse", dijo el director.

GUSTO POR EL GORE EXTREMO

El filme ha sido tildado por muchos de ser uno de los más extremos de la historia del Festival de Cine de Sitges, quizá por escenas como la del despellejamiento de la única mártir y testimonio del más allá que consiguió tener la secta. La película participa en la Sección Oficial Fantástico de esta 41 edición del festival.

Laugier aseguró que no está sólo en esta cruzada en la que se pretende revalorizar el gore extremo, ya que otros realizadores de su quinta, amantes del cine gore de los 60, trabajan también en ese género. Filmes como 'Frontieres', de Xavier Gens, y 'A l'interieur', de Alexandre Bustillo y Julien Maury, avalan el gusto de este séquito de cineastas galos por el gore llevado al extremo.

'Martyrs' se proyectó fuera de concurso en el Festival Internacional de Cine de Cannes y hace cinco semanas que está en cartelera en algunos cines de Francia. A Estados Unidos llegará directamente en DVD y a España, en principio, no se distribuirá.

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