Actualizado 18/09/2020 23:57 CET

Máscaras y mascarillas en un estreno con los Reyes en el Teatro Real marcado por la pandemia

Escena de la obra 'Un ballo in maschera' en el Teatro Real
Escena de la obra 'Un ballo in maschera' en el Teatro Real - JAVIER DEL REAL - Archivo

MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Teatro Real ha inaugurado su temporada 2020/2021 con 'Un ballo in maschera' de Verdi, una historia con la abolición de la esclavitud como eje central y que ha llenado el escenario del coliseo madrileño de máscaras y mascarillas, precisamente un día en que la capital se ha visto marcada por la pandemia de coronavirus con restricciones a la movilidad.

Los Reyes, que han presidido esta apertura de puertas --de temporada, puesto que el teatro se volvió a reabrir el pasado mes de julio-- han llegado puntuales a su cita y han sido recibidos entre aplausos e incluso algunos gritos de 'viva España'. A su llegada, todavía caían algunas gotas de lluvia, motivo por el cual no se instalaron finalmente pantallas gigantes en el exterior del teatro.

Antes de comenzar la función, el escritor y patrono del Teatro Real, Mario Vargas Llosa, ha lanzado un mensaje de apoyo para la cultura y para los músicos y artistas "cuya entrega y entusiasmo ha hecho posible" la puesta en escena de esta obra.

"Ellos saben que la cultura está hecha para enfrentar tiempos difíciles y saben también cómo derrotar a estos tiempos difíciles, y están seguros --estamos todos seguros-- de que España los derrotará", ha señalado el escritor peruano, quien ha tenido un gracioso 'lapsus' en su discurso al citar al alcalde de Lima entre los presentes, para luego corregirlo por el de Madrid.

"Un gran filósofo de la libertad Karl Popper dijo aquí en España, pocos meses antes de morir: que muchas cosas andan mal, a nuestro alrededor, sí, sin duda, pero, en la larga historia de la humanidad, nunca hemos estado mejor", ha apostillado.

Dentro del Real se han encontrado con las medidas sanitarias que ya se aplicaron para la anterior obra: un coro con distancia de seguridad de 1,5 metros, un entreacto de 40 minutos --el resto de funciones será de media hora-- y un aforo máximo del 65% (en torno a 1.200 butacas), pese a que la ley permite un 75%.

La pandemia de coronavirus ha repercutido también en la puesta en escena de Gianmaria Aliverta, quien ha sabido adaptarse para ofrecer un espectáculo "casi al 100%" respecto al original. Estaba previsto inaugurar la temporada con esta producción estrenada en la Metropolitan Opera de Nueva York en 2012, pero el cierre del teatro estadounidense impidió traer la escenografía y figurines a España.

Para salvar el título se rastrearon con premura otras producciones del mismo título, pero el cierre de los más importantes teatros europeos no permitía el alquiler de otro 'Ballo' con la rapidez necesaria. Al estar prevista esta obra para La maestranza de Sevilla en febrero y encontrar colaboración de la ópera sevillana, finalmente ha llegado.

Y Aliverta, que viene de la región más golpeada por la pandemia en Italia (Lombardía), ya avisó de que iba a ser sensible a la situación actual en España por el virus. La sorpresa que ha guardado para todos los asistentes en este estreno ha sido la de mascarillas personalizadas que se mimetizan con el rostro de los bailarines --que no tenían que cantar--, sin dar apariencia de llevarlas.

CAPIROTES Y MÁSCARAS

En el resto de puesta en escena, todo igual que lo previsto antes de la pandemia, salvo un momento especial, el de un emocionante dueto de amor --y muy aplaudido por el público-- entre Riccardo (interpretado por Michael Fabiano) y Amelia (Anna Pirozzi), los dos personajes principales, que se ha hecho a distancia y lógicamente sin culminar su amor con un beso.

También se han mantenido las máscaras del baile final con forma de la Estatua de la Libertad. Tres mujeres negras con el puño en alto al lado de una bandera de Estados Unidos --de grandes dimensiones y que ha sido recuperado en varios momentos-- han dado comienzo a una obra donde los conflictos raciales han estado muy presentes.

El ahorcamiento de una persona a manos de un esclavista o un grupo de conspiradores con una cruz ardiendo y los capirotes relacionados con el Ku Klus Klan han supuesto algunos de los momentos más destacados en el escenario de una obra ambientada en el enfrentamiento abolicionista del norte y sur estadounidense en el siglo XIX.

ALTOS CARGOS DEL GOBIERNO

A la cita no han faltado tampoco otros nombres relevantes del Gobierno, desde la vicepresidenta Carmen Calvo hasta la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, pasando por la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, o el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes.

También han acudido el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, y su homóloga en Ciudadanos, Inés Arrimadas, mientras que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, cuya presencia estaba prevista para el inicio de la obra, no acudió.

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