Actualizado 16/01/2007 18:54 CET

Balonmano/Mundial.- Jaime Lissavetzky visita a la selección y le desea suerte

Apuesta por las semifinales y por "un buen papel" en Alemania

MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, visitó hoy a la selección española de balonmano, que el próximo jueves partirá hacia Alemania para defender su título mundial, y aprovechó la ocasión para desearla suerte en la cita.

El presidente del Consejo Superior de Deportes estuvo charlando con la delegación del combinado nacional y les dejó claro que "nadie" pensaba que iba a ser "fácil" repetir el éxito conseguido en Túnez hace dos años. "Nadie repite título desde 1990", les recordó a Juan Carlos Pastor y compañía.

Además, Lissavetzky alabó "la preparación intensa" que han vivido los internacionales, pese a realizarse en unos "días especiales" como los navideños, y deseó "suerte" para el Mundial prometiendo acudir a alguno de los choques que dispute España.

Finalmente, el dirigente, que situó al balonmano nacional en "un nivel extraordinario", se comprometió a intentar "vender el producto" y "fomentar la práctica del balonmano " en el caso de producirse "otro gran resultado".

Posteriormente, y una vez que la selección comenzó su entrenamiento, Lissavetzky reiteró ante los medios de comunicación sus esperanzas. "Yo creo que entrará en las semifinales porque confío en pasar el cruce de cuartos. Luego, es una moneda al aire", señaló.

Además, el secretario de Estado para el Deporte elogió a Juan Carlos Pastor. "Tenemos un excelente seleccionador que ha aglutinado un equipo al que va renovando. Tira de veteranos y eso me parece muy bien. Hemos funcionado como equipo y tenemos individualidades de gran categoría", indicó, avisando de todos modos que "un Mundial es un campeonato apretado".

También opinó que el físico será "fundamental". "El que llegue a la final va a tener que jugar diez partidos y en nuestro equipo hay suficiente calidad para obtener un buen resultado", apuntó, seguro de hacer "un buen papel", aunque reconoce que "los triunfos no caen del cielo".

Finalmente, Jaime Lissavetky aludió al "premio doble" de lograr el título en tierras alemanas. "Una ventaja importante si se consiguiera es que ya se tendría plaza para los Juegos y eso significaría un ahorro de energías", concluyó.