El exciclista del Movistar Luis Pasamontes disputará la próxima edición de la Skoda Titan Desert en Marruecos como embajador del equipo de Aural Centros Auditivos. - AURAL CENTROS AUDITIVOS
MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
El exciclista del Movistar Team Luis Pasamontes (Cangas del Narcea, 1979), fundador del club 'The League of Gregarious' y que correrá la próxima edición de la Skoda Titan Desert Morocco, del 26 de abril al 1 de mayo con el equipo de Aural Centros Auditivos, afirmó que el "éxito no es siempre ganar".
En una entrevista para el gabinete de prensa de Aural, Luis Pasamontes, revela cómo su afición por el ciclismo le sobrevino después de la de las motos. Hijo de un soldador profesional y de la 'señora Luisa', el menor de cuatro hermanos salió una mañana de granizo a admirar las motos y chubasqueros de los motoristas que acompañaban al pelotón de una carrera ciclista amateur en su pueblo, y se quedó prendado del torso ensangrentado y embarrado del anónimo ganador de la prueba.
Así lo relata en su libro 'El liderazgo del gregario', un manual en el que recoge las enseñanzas acumuladas en sus 12 años como profesional en los que corrió las tres grandes, Giro, Tour y La Vuelta, y las aplica al mundo de la empresa. "Cuando llegué a casa de aquella carrera me preguntaron: '¿Qué tal las motos?' Y les dije: 'Nada, nada, yo quiero ser ciclista. Quiero tener la cara llena de barro y el cuerpo lleno de sangre", recordó.
El joven Luis ahorraba las propinas que sacaba vendiendo dibujos a 25 pesetas y ofreciendo repertorios con la banda de música del pueblo en una pequeña caja fuerte roja para comprarse una. Pero aquella carrera en su Cangas del Narcea natal lo cambió todo: quería ser ciclista y comprarse una bici de carreras.
"No había dinero en casa y mi padre me compró una plegable de paseo. A mí no me gustaba y me agachaba en la parte más baja del manillar para verme tumbado cuando me miraba en los escaparates. Así pensaba que iba en una de carretera", indicó.
Al fin se compró una GAC color butano por 19 995 pesetas en un centro comercial. "Y ahí empecé a construir un sueño. Perdí a mi padre muy pronto, con apenas 14 años, cuando estaba empezando a querer ponerme un dorsal y ser federado. No puedes sacar nada positivo de que la muerte de tu padre, pero eso me hizo entender muy pronto que yo quería ser ciclista", subrayó.
En categorías inferiores cosechó algún triunfo en la Vuelta a Toledo o el Trofeo Guerrita, pero "no era ni mucho menos" el amateur de España que más victorias sumó al palmarés. "Luego, cuando llegas al profesionalismo, con los mejores del mundo, tienes que saber cuál es tu sitio. Y recuerdo que un veterano me dijo: 'Luis, ¿sabes que no vas a ganar el Tour de Francia nunca, no?' Yo pensaba que me estaban hundiendo, pero me estaban ayudando", evocó.
GANADORES Y LÍDERES
De los jefes de filas para los que trabajó como gregario en el pelotón destacó al colombiano Rigoberto Urán y al español Alejandro Valverde, aunque distinguió entre "ganadores" y "líderes". "Yo tenía compañeros que ganaban carreras, pero no eran líderes. Y otros que eran gregarios y eran líderes del equipo. Valverde era una persona que te impresionaba. Estar con él era como llegar al mejor equipo de fútbol", destacó.
No obstante, advirtió de que esos líderes no son "superhéroes" ni "superhombres" sino que muestran también su debilidad y fragilidad cuando se apagan los focos. "Tener éxito no es siempre ganar en lo que te propongas. Yo no era el primero casi nunca y, al final, pude disfrutar de una carrera deportiva de la que me siento orgulloso", ensalzó.
A pesar de haber colgado la bici profesionalmente hace 14 años, Pasamontes sigue presentándose como "ciclista", aunque sume ahora menos de la mitad de los 34.000 kilómetros que marcaba su garmin al término de las campañas con el Movistar Team. "¿Exciclista? No, no, no. Yo soy ciclista. Mi hermano me una vez dijo: 'Tú eres líder de tu vida y gregario en la de otros, mentalízate'", rememoró.
GREGARIO DEL AURAL CENTROS AUDITIVOS
Ese liderazgo del gregario y experiencia en pruebas similares como la Madrid-Lisboa, de la que fue el primer ganador en la categoría Solo, y la Mongolia Bike Challenge son los que aplicará en el equipo de Aural Centros Auditivos, con el que correrá este 2026 la Skoda Titan Desert Morocco para visibilizar la lucha contra el estigma de la pérdida auditiva.
"Ahora quiero hacer otro tipo de bici en estos retos que tengan un componente solidario. Y cuando me llegó la propuesta de Aural Centros Auditivos tenía eso que yo buscaba. Su CEO, Nacho Martínez, me contó la acción del camión solidario para ayudar a la población saharaui con problemas de audición y que iban a participar con personas con pérdida auditiva que iban a pedalear con sus dispositivos. Y me atrapó", explicó.
En sus charlas para las empresas defiende que directivos y empleados "son gregarios" de sus líderes (los clientes), y que los jefes deben ponerse, de vez en cuando, el mono de trabajo para que sus equipos entiendan ese sentimiento de pertenencia a la marca.
"Y esto está muy vinculado también a Aural Centros Auditivos, que es líder dentro de su sector, pero no dejan de ser grandes gregarios de las personas con pérdida auditiva", justificó.
Ayudar a un jefe de filas y a un compañero en el desierto guarda, según él, muchas similitudes porque los jefes de filas también tienen malos momentos físicos y averías. "¿Un consejo? Que hay que empezar siendo conservador, disfrutar del campamento, pero sin estar todo el día de pie, que no te quedes solo nunca y ve en grupo, y lo más importante: con todo lo que te ha costado llegar al desierto disfruta, levanta la cabeza y mira que estás en el Sáhara porque, si no la vas a levantar, puedes hacer una carrera en Aranjuez", compartió.
MÁQUINAS Y REDES SOCIALES
La robotización y la saturación de datos en forma de vatios son la causa, para él, de los problemas mentales que asolan a la generación actual de ciclistas profesionales. "Al final pueden tener parálisis por análisis. Creo que todas estas mediciones son súper buenas, pero no olvidemos la parte más humana y decir a los corredores, de vez en cuando, sal y no saques ni el garmin", analizó.
Por otro lado, la experiencia como gregario en la vida de otros le ha impelido a alejarse del claim de que los límites no existen. "Eso es mentira y hace mucho daño. En las redes sociales te dicen que si lo sueñas lo consigues, pero todos tenemos límites. Lo que defiendo es que no llegue una persona y te diga que no puedes ir a la Titan porque eres tú el que lo debe descubrir. Y la pérdida auditiva no es ninguna limitación", sentenció.
Al margen de la Titan con el equipo de Aural Centros Auditivos, Pasamontes, el hijo de soldador que de niño mudaba en actores a los indios y vaqueros de Playmobil y el que ascendía la cuesta que le llevaba a casa en Cangas, en las faldas del Santuario del Acebo, como si coronara el mítico Alpe d'Huez pretende seguir disfrutando de la bici y lo que la rodea con su liga de gregarios.
La próxima estación será en Bilbao con el tricampeón del mundo Óscar Freire. '¿Exciclista?' No, Pasa (montes) sigue sintiéndose ciclista, sólo que donde antes veía el culo del ciclista delantero ahora levanta la mirada, y descubre cómo el deshielo ha forjado una catarata en el glaciar que baña los pies de La Marmolada.