MADRID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
El ciclista neerlandés Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech) se impuso al esprint en la novena etapa en la 113ª edición del Tour de Francia masculino, disputada sobre 154,6 kilómetros entre Malemort y Ussel, una jornada vio recortado su recorrido por la ola de calor que azota el centro del país.
El neerlandés fue el más fuerte en el repecho final de 750 metros al 4,2% después de 150 kilómetros duros, en un grupo de cuatro corredores, con unos potentes últimos 300 metros para sumar su tercera victoria de etapa en el Tour. Van der Poel dejó atrás en el esprint a Tom Pidcock (Pinarello-Q36.5) y Alex Baudin (EF Education-EasyPost), y solo Tobias Johannessen (Uno-X Mobility) aguantó a su rueda, aunque sin opciones de superar su ritmo, finalizando segundo, mientras el británico fue tercero.
Por detrás, en una jornada en formato 'clásica' en la que el pelotón no estuvo nunca a más de un minuto y medio sobre la escapada, muy reducida, entró a 6 segundos el grupo del esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates XRG), portador del maillot amarillo y que conservó su renta de 2:42 sobre el danés Jonas Vingegaard (Visma | Lease a Bike). Mientras que el mexicano Isaac del Toro (UAE Team Emirates XRG) sigue tercero (+3:27), el belga Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe), cuarto (+3:30); y el español Juan Ayuso (Lidl-Trek), quinto (+3:34).
La organización recortó esta novena etapa unos 30 kilómetros debido a la alerta roja por la ola de calor que azota al centro del país, concretamente decretada en el departamento de Corrèze. Así, el pelotón tomó la D921 antes de retomar el recorrido previsto en el municipio de Lanteuil, a 147,8 km de la llegada a Ussel.
Pero el ritmo, aunque la temperatura del asfalto rozaba los 40 grados y el aire era espeso y caliente, no fue para nada pesado y, entre ataques que no fructificaron, se recorrieron casi 50 kilómetros en la primera hora. El danés Mads Pedersen (Lidl-Trek) se llevó el esprint intermedio y el pelotón empezó a romperse dejando a corredores por el camino, por un recorrido 'rompepiernas' que impidió que esta novena etapa fuera esa esperada jornada de transición.
No fue hasta el kilómetro 57 cuando Van der Poel logró que su enésimo ataque fuera exitoso para configurar una fuga de 16 corredores, aunque a un kilómetro de coronar el Suc au May, puerto de 2ª categoría, el grupo se redujo aún más a ocho corredores: Derek Gee-West, Quinn Simmons (Lidl-Trek), Johannessen, Pidcock, Lennert Van Eetvelt (Lotto Intermarché), Baudin, el neerlandés y el español Pablo Castrillo (Movistar Team).
Pidcock, que tuvo un problema mecánico, fue el primero en coronar el puerto, mientras el UAE observaba desde la distancia preparado ante cualquier imprevisto y manteniendo alguna opción de pelear la etapa, dado que mantuvieron un buen ritmo y no dejaron escaparse a la fuga, aunque finalmente no lo necesitaron.
En la subida a Mont Bessou, Van der Poel volvió a tirar y redujo el grupo en cabeza a cuatro ciclistas, y ninguno de los tres pudo con un corredor neerlandés que activó el 'modo bestia' en una exigente etapa que se corrió al ritmo que él siempre marcó. Ahora, el pelotón tiene una jornada de descanso, antes de afrontar este martes la décima etapa, de 166,6 kilómetros entre Aurillac y Le Lioran.