SHEFFIELD (INGLATERRA), 25 (EP/AP)
El presidente de la FIFA, el suizo Josepph Blatter, desea acabar con el sistema de rotación continental para la organización de los mundiales de fútbol.
"Mi idea es que debemos abrir el mercado y dejar que la Copa del Mundo esté disponible para todos, a diferencia de la última confederación que recién la haya organizado, lo que significaría que Sudamérica no podría presentar candidatura para el 2018", indicó Blatter.
Sudáfrica organizará la Copa del Mundo del 2010, la primera nación africana en hacerlo, y se espera que Brasil lo haga en el 2014. Desde que Alemania fue sede de la Copa del Mundo del 2006, Blatter habría indicado previamente que el Campeonato del 2018 debería recaer en algún país de Asia.
Blatter subrayó sus planes durante una ceremonia para celebrar el 150 aniversario del equipo Sheffield FC, el más antiguo del mundo y después de reunirse con el primer ministro Gordon Brown, quien respalda una candidatura de Gran Bretaña para organizar la Copa del Mundo del 2018.
"Recibiría con beneplácito una candidatura, pero primero debemos establecer los procedimientos para la Copa del Mundo del 2018", dijo Blatter, quien se refirió a la reunión del organismo que encabeza y que rige al fútbol en el mundo y que se llevará a cabo el próximo martes o miércoles.
"Inglaterra es la cuna del fútbol y me encantaría darle la bienvenida a su candidatura. La última vez organizaron una Copa del Mundo fue en 1966 y para el 2018 ya habrían pasado prácticamente tres generaciones", agregó.
De todas formas, insistió en que Inglaterra no sería la única candidata. "Ya hemos sostenido negociaciones con las autoridades políticas y futbolísticas de China y están dispuestos. Australia siempre ha querido ser candidato y hay otros como Estados Unidos, México y quizás Canadá", dijo Blatter.
"En Europa, hay interés de Rusia y sostendré conversaciones con Holanda y Bélgica el mes próximo para analizar si su candidatura combinada sería válida o no", agregó.
Por otro lado, Blatter advirtió sobre la creciente influencia que tienen propietarios extranjeros en el deporte. Ocho de los 20 equipos de la 'Premier' inglesa pertenecen a inversores extranjeros; el más notable de ellos es el magnate petrolero ruso Roman Abramovich, dueño del Chelsea.
"Uno de los mayores retos es definitivamente la gran cantidad de dinero en el fútbol. Debemos mantener el deporte abierto para todos y no permitir que un pequeño grupo de equipos ricos (gobierne la FIFA), sólo porque sus inversionistas llegan de otras partes del mundo para comprar clubes de fútbol", agregó.
Blatter dijo que los poderosos y ricos dueños extranjeros podrían ser peligrosos al deporte si utilizan su poderío económico para acumular a los jugadores más talentosos."No sería bueno si hay cinco o seis clubes que tienen a los mejores jugadores del mundo y se los intercambian entre sí, y por ello siempre se mantienen como líderes. Eso no es solidaridad y tenemos que encontrar los mecanismos sobre cómo podemos intervenir", dijo Blatter, que agregó que "la gente rica" le está negando a otros futbolistas la oportunidad de jugar en los equipos titulares.