Publicado 05/03/2021 12:12CET

El Athletic y el amargo recuerdo de su doble final de 2012

Archivo - Bielsa y su cuerpo técnico tras perder la final de la Copa del Rey de 2012 con el Athletic Club ante el FC Barcelona
Archivo - Bielsa y su cuerpo técnico tras perder la final de la Copa del Rey de 2012 con el Athletic Club ante el FC Barcelona - EUROPA PRESS - Archivo

   MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El Athletic Club vivirá un ilusionante mes de abril, con el sueño de poder sacar por fin la gabarra 37 años después. Además, tendrá dos opciones para hacerlo, gracias a su clasificación este jueves para la final ante el FC Barcelona de la Copa del Rey de 2020-2021, que une a la del torneo del k.o de la anterior campaña que aún tiene pendiente de jugar ante la Real Sociedad por culpa de la pandemia. Ambos retos están separados por tan sólo dos semanas, una experiencia que no le es ajena a los 'Leones' que ya vivieron algo similar en la temporada 2011-2012 y con amargo recuerdo.

   En aquella campaña, bajo el mando del argentino Marcelo Bielsa, el conjunto bilbaino optó a un doblete inédito al conseguir el billete para la final de la Liga Europa, la segunda de su historia tras la perdida ante la Juventus en 1977, y la de la Copa del Rey. Los dos sueños se disputarían el 9 y el 26 de mayo, y los respectivos rivales serían también españoles, el Atlético de Madrid y el Barça.

   Y el recuerdo de aquel ilusionante reto que tuvo en vilo a la ciudad a y la afición del Athletic durante esos 17 días no fue nada positivo porque el conjunto bilbaino no pudo aumentar su palmarés, ni siquiera rozarlo tras dos severas derrotas ante colchoneros y blaugranas.

   El equipo de Marcelo Bielsa brilló aquella campaña 2011-2012 con un fútbol atractivo que le permitió hacerse un hueco en el panorama continental y pelear por el título de la Liga Europa en el Estadio Nacional de Bucarest.

   El Athletic lideró su grupo por delante del RB Salzburgo austriaco y del PSG francés, y en los cruces fue tumbando rivales de entidad hasta llegara la final. Tras deshacerse en dieciseisavos de final del Lokomotiv ruso, en octavos eliminó al Manchester United por un global de 5-3, con gran victoria por 2-3 en la ida en Old Trafford, y en cuartos al Schalke 04 de Raúl González al que ganó 2-4 en Gelsenkirchen. En las semifinales ante el Sporting Portugal, un gol de Fernando Llorente en el 88 en la vuelta en San Mamés certificó el 3-1 y el pase a la final. Nadie esperaba entonces que fuese el último gol que celebrar.

   En la capital rumana esperaba el Atlético de Madrid, que había enderezado su temporada tras la llegada meses antes de Diego Pablo Simeone. Se esperaba un duelo equilibrado, pero el 'Tigre' Falcao se encargó de que no fuese así. Dos goles del colombiano pusieron el 2-0 antes del descanso y el Athletic se estrelló contra el sistema defensivo del equipo colchonero, que sentenció con el brasileño Diego Ribas en el 85.

   El golpe al primer intento fue duro para los 'Leones', que llevaban centrados en Bucarest desde hacía semanas y cuya última victoria de aquella temporada fue la conseguida ante el equipo lisboeta. El Athletic se intentó recuperar física y mentalmente para intentar consolarse con el título de la Copa del Rey, una competición muy querida por club, ciudad y afición. Para ello, tras eliminar con solvencia a Oviedo, Albacete, Mallorca y el sorprendente Mirandés, tenía que derrotar al FC Barcelona, que aspiraba a salvar la campaña tras no ganar la Liga y caer eliminado de forma dura en semifinales de la Liga de Campeones ante el Chelsea.

   Y la voracidad de los de Pep Guardiola, fiel admirador del 'Loco' Bielsa, arrasó al equipo bilbaino, que vivió otra noche de 'pesadilla', esta vez en el Vicente Calderón. Menos de media hora 'duró' la final en el feudo de la ribera del Manzanares, lo que tardó el Barça en endosarle tres goles a su rival. Pedro abrió el marcador a los tres minutos, Leo Messi hizo el 2-0 a los 20, y de nuevo el canario sentenció en el 25 a un Athletic que tampoco se asomó demasiado a la portería de Víctor Valdés.

   Ahora, aquella mala experiencia, lejana en el tiempo y de la que todavía sobreviven Iker Muniain, Óscar de Marcos e Ibai Gómez, podría ser compensada con un doblete copero que culminaría un 2021 exitoso donde ya reluce la Supercopa de España conquistada en enero, y en La Cartuja, mismo escenario de las dos próximas finales, ante el FC Barcelona.