Actualizado 16/05/2007 02:01 CET

Duelo de ganadores de finales en Hampden Park

GLASGOW, 16 May. (EUROPA PRESS/Daniel Álvarez) -

La final de la Copa de la UEFA, primera desde su creación entre dos equipos españoles, enfrenta hoy (20:45) al Sevilla FC y al RCD Espanyol en el legendario estadio Hampden Park de Glasgow, una cita histórica para el fútbol español y un duelo de altura entre dos conjuntos de ganadores de finales, el vigente campeón del torneo y también de la Supercopa de Europa ante el actual campeón de la Copa del Rey.

El Sevilla, un bloque que se ha situado en la elite y que aspira a todo en la actual campaña, tercero en la Liga a dos puntos de la cabeza y finalista de la Copa del Rey, busca revalidar el título de la UEFA logrado el año pasado ante el Middlesbrough (4-0) en Eindhoven, contra el Espanyol, el equipo con mejores números del torneo, que llega invicto a la final y dispuesto a repetir una sorpresa como la del año pasado en la Copa (4-1) ante el Zaragoza.

Juande Ramos contra Ernesto Valverde en los banquillos, el poderío de los Kanouté, Alves, Maresca, Luis Fabiano, Poulsen y compañía contra el descaro de Tamudo, Luis García y De la Peña, la solidez de un equipo que ya ha triunfado en Europa, el año pasado por primera vez en su historia, y que asume el actual momento como una oportunidad de firmar el año más brillante de su historia, ante otro que sueña con la gloria europea que tan cerca tuvo en Leverkusen hace 19 años.

Para el equipo españolista, la final de Glasgow, un sueño que ha ido convirtiendo en realidad a lo largo de la competición, dejando fuera a equipos superiores como el Werder Bremen y el Benfica, entre otros, le brinda la ocasión de hacer historia. Se trata seguramente del partido más importante de sus 107 años de vida, un final con la que inscribir su nombre entre los campeones de un título continental.

Es la tercera final en siete años para el club que preside Daniel Sánchez Llibre, ganador hasta ahora y con distintos técnicos de todas sus finales, ambas en la Copa del Rey, en 2000 frente al Atlético de Madrid y el año pasado contra el Zaragoza en Madrid, y también de otros partidos igual de decisivos y tanto o más importantes, como el que permitió al equipo mantenerse en Primera División la pasada campaña gracias a un gol de Coro ante la Real Sociedad en el último minuto del campeonato.

También para el Sevilla es una oportunidad, ya no de entrar en la historia, sino de emular al Real Madrid, único club que ha ganado el torneo dos años consecutivos, y seguir escribiendo su mejor época, bajo la presidencia de José María Del Nido y la dirección de Juande, que se alzó con la Copa de la UEFA la pasada campaña y que en la actual comenzó golpeando al FC Barcelona (3-0) en la Supercopa de Europa y que acaba siendo el único equipo de Europa que aún aspira a todo.

LA FORTALEZA CONTRA LA ILUSIÓN

Por ilusión, no será, dicen los blanquiazules, que además seguramente serán mayoría en Hampden Park, donde cada finalista disponía de un cupo de 13.250 entradas --el mismo que la UEFA para sus diversos compromisos y que la ciudad organizadora junto a las vendidas con antelación--, aunque el Sevilla no ha agotado todas las suyas. El equipo de Valverde, además, se ha plantado en Glasgow ofreciendo los mejores números de la competición.

El Espanyol no conoce la derrota, con 11 victorias, entre ellas ante el Ajax de Amsterdam, el Werder Bremen y el Benfica, y sólo tres empates, y siendo el máximo goleador con 32 tantos. En sus filas está también el máximo goleador del torneo, Walter Pandiani, autor de 11 goles y que ya ha alcanzado los 18 prometidos gracias a los tres que marcó ante el Real Madrid en el Bernabéu (4-3).

Pandiani es precisamente uno de los hombres de la final. Hasta ahora ha sido titular habitual en la Copa de la UEFA, como el portero Gorka, cuya titularidad nadie discute pese a ser suplente de Kameni en la Liga, y viene de firmar un 'hat-trick' ni más ni menos que en el Bernabéu, pero es la principal duda del 'once' de Valverde, que debe elegir entre formar una pareja con Tamudo y Pandiani y dejar fuera a alguno de sus hombres de banda.

Es posible que finalmente jueguen los dos y que quede fuera Rufete, el titular de la banda derecha, que no fue reservado en Madrid, a diferencia de jugadores 'intocables' como Tamudo, Luis García y De la Peña, quien además reaparecerá después de cuatro partidos sin jugar y cuya actuación, acompañado por Moisés Hurtado en el doble pivote, marcará las opciones del Espanyol. Por la banda izquierda, estará Albert Riera, también reservado en Madrid.

En defensa, Jarque será de nuevo el jefe y la duda radica en si otro canterano, Torrejón, mantendrá su puesto en el eje o será relevado por Lacruz, uno de los fichajes de Valverde. En el carril derecho estará el argentino Zabaleta, otro de los jugadores que aporta mayor cáracter al Espanyol, y en el izquierdo, el también canterano David García. En definitiva, un equipo con la mezcla de juventud, veteranía, valentía y determinación.

Valverde tendrá que descartar a cinco de los 23 jugadores desplazados a Escocia, entre los que también cabe destacar a otro canterano que puede tener su oportunidad. Se la merece y todo apunta que la puede tener para que siga confirmándose como el hombre de los goles importantes, Coro, que marcó el de la salvación y también vio puerta en la final de Copa y en las eliminatorias ante el Werder y el Benfica.

El Espanyol, además, ya sabe cómo ganar al Sevilla. Los blanquiazules acabaron con una racha de 11 partidos sin perder en el partido de la primera vuelta de la Liga en Montjuïc (2-1). Dieron toda una lección y remontaron un gol de Kanouté de penalti a los 20 minutos de juego con dos tantos en la segunda parte, firmados por Tamudo y Luis García. De la Peña ofreció una gran actuación.

Con todo, el Sevilla se sabe favorito y superior, que si juega al nivel que está ofreciendo esta temporada difícilmente se le escapará el trofeo. De hecho, los sevillistas están viviendo la mejor temporada de su ya centenaria historia, con otra final, de Copa, en el bolsillo, y luchando con plenas posibilidades por alcanzar el campeonato de Liga.

A ello se le une el caudal de juego y capacidad goleadora que están desarrollando los de Juande Ramos, se comprende el apelativo de 'rodillo' con el que se califica a menudo a un equipo que tiene en Palop un valladar insuperable; que desborda por las bandas, donde manda con autoridad Alves; que hace la raya en la medular con Poulsen, y que machaca arriba con Kanouté, auxiliado por los Kerzhakov, Luis Fabiano e incluso Chevantón cuando hace falta.

Además, no se puede olvidar al resto de jugadores, que conforman un plantel absolutamente competitivo y que en el último precedente Sevilla-Espanyol, jugado hace poco más de dos semanas en la Liga, le endosaron un claro 3-1 a los 'periquitos', aunque entonces Valverde reservó a algunos de sus mejores hombres para Bremen. Para este partido, únicamente cuenta con la baja de David Escudé, sancionado.

Juande podría dejar de lado su habitual 4-4-2, para jugar con tres hombres en el centro del campo o situar a Renato en la media punta, con Kanouté de ariete, aunque lo más seguro es que el esquema sea el usual, con Kerzhakov formando pareja en ataque junto al 'pichichi' sevillista. Se puede dar por seguro que el Sevilla saldrá a por todas, con el objetivo de meter miedo al rival y sentenciar por la vía rápida.