Actualizado 03/05/2007 02:01 CET

El Espanyol, contra sus propios fantasmas para dar el paso definitivo hacia la final de Glasgow

BARCELONA, 3 May. (EUROPA PRESS) -

El RCD Espanyol defenderá hoy (20:45/C+) en Alemania el 3-0 favorable obtenido en el primer partido ante el Werder Bremen para tratar de certificar su pase a la final de la Copa de la UEFA, en la que la presencia española está garantizada por el cruce en la otra semifinal entre Sevilla y Osasuna, que parte con ventaja (1-0).

Para el equipo catalán, el 3-0 debería ser suficiente para dar por sentenciada la semifinal, pero la calidad y el potencial ofensivo del rival, uno de los favoritos del torneo, y los fantasmas de su propia historia, aquel precedente de un 3-0 que desperdició en Leverkusen hace 19 años, han contenido la euforia entre los españolistas.

Nadie, y especialmente Ernesto Valverde, actual técnico y entonces jugador españolista, olvida lo ocurrido en Alemania en 1988 en la primera y única final europea hasta ahora del Espanyol: viajó con un 3-0 a su favor y acabó perdiendo el título ante el Bayer Leverkusen tras encajar idéntico resultado y caer en la tanda de penaltis.

Los blanquiazules se proponen saldar su deuda pendiente con la Copa de la UEFA, el torneo en que han volcado sus ilusiones este año después de haber disfrutado de la consecución de la Copa del Rey la pasada campaña, todavía con Miguel Angel Lotina y en la que acabó salvando la categoría en Primera con un gol en el último minuto.

Esta temporada, el equipo de Valverde ha sabido compaginar dos competiciones y camina hacia la final de Glasgow imbatido en Europa --10 triunfos y tres empates, con 30 goles a favor y ocho en contra-- y situado en la zona tranquila de la Liga, aunque para alcanzar la cita del 16 de mayo debe demostrar su madurez en el Weserstadion.

Es la vuelta del Espanyol a Alemania 19 años después de aquel dramático episodio del equipo que dirigía Javier Clemente, y le espera un rival con experiencia y capacidad goleadora, que pelea por la Bundesliga y que cayó a la Copa de la UEFA procedente de la Liga de Campeones, por lo que nadie cantar victoria antes de tiempo.

SIN DE LA PEÑA NI PANDIANI

El Espanyol, además, acude a este partido sin algunos jugadores importantes, como el centrocampista Iván De la Peña, su director de juego habitual, que causa baja por una lesión muscular, y el delantero Walter Pandiani, máximo goleador de la competición por 11 tantos, que debe cumplir un partido de sanción.

Tampoco estará por sanción el centrocampista Moisés Hurtado, ni otro centrocampista, el brasileño Jonatas Domingos, en este caso por lesión. La lectura positiva de estas ausencias es que garantizan su presencia en una hipotética final, para lo que corría riesgo De la Peña ya que se encuentra apercibido de sanción en la competición.

Quienes no faltarán será el capitán, Raúl Tamudo, tras perderse el último partido en el campo del Sevilla (3-1) por un problema muscular, y otro de los delanteros y jugadores de peso en el Espanyol, Luis García, uno de los principales ausentes en el partido de ida ante los alemanes, que no jugó en Montjuïc por sanción.

La vuelta del delantero asturiano será también una de las novedades del equipo de Valverde en Bremen, en el que la principal duda radica en quién será el acompañante de Ito en la media. Pablo Zabaleta, baja en la ida por sanción, y Eduardo Costa pugnan por la plaza, que todo indica será finalmente para el argentino.

Los jóvenes del filial Angel Martínez y Julián López de Lerma son las novedades de la expedición del Espanyol, que llegó a Alemania con dos horas de retraso respecto al horario previsto debido al pinchazo de una de las ruedas del avión, un incidente que no alteró el buen ambiente ni los planes de entrenamiento en vísperas del partido.

UN ESCENARIO Y UN RIVAL TEMIBLES

Por parte del Werder Bremen, uno de los grandes equipos del actual panorama del fútbol europeo, aunque en horas bajas y con tensiones internas debido a la posible marcha de su goleador Miroslav Klose, el entrenador Thomas Schaaf también afronta el partido con bajas destacadas, como ya le ocurrió en el partido en Montjuïc.

Nuevamente, no estarán los internacionales Tim Borowski y Per Mertesacker, todavía lesionados, y, además, tampoco pueden jugar el portero titular, Tim Wiese, que fue expulsado en el partido de la semana pasada en Barcelona y brinda el regreso del veterano Andreas Rienke, ni con el lateral Clemens Fritz, también sancionado.

Para el Werder, cuyos principales peligros serán otra vez el brasileño Diego y Klose, supone la última oportunidad de intentar alcanzar un éxito en Europa, donde esta temporada partía con la ilusión de llegar lejos en la Liga de Campeones y fue apeado por el FC Barcelona, aunque aún le quedan esperanzas en la Bundesliga.

Marcha tercero, a dos puntos del Schalke 04 y a uno del Stuttgart, tras perder ante el Arminia Bielefeld (3-1), pero es el máximo goleador (69 goles en 31 partidos), lo que justifica el recelo del Espanyol en el Weserstadion, un estadio que, además, suele intimidar a los rivales, aunque esta vez estarán unos 1.000 españolistas.

El reto es grande para el Bremen, aunque los posibles miedos de su rival y su buena trayectoria le dan esperanza: lleva cinco triunfos seguidos como local en Europa, desde el empate cedido a última hora ante el Barça, sólo ha encajado dos goles y dos veces ha ganado por tres de diferencia (3-0 al Ajax de Amsterdam y 4-1 al AZ Alkmaar).