Actualizado 27/04/2007 01:05 CET

El Espanyol se gana el viaje a Glasgow

BARCELONA, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Espanyol logró su última hazaña europea al golear con suficiencia al Werder Bremen en Montjüic (3-0) en la ida de las semifinales de la Copa de la UEFA, merced a los tantos de Moisés, Walter Pandiani y Corominas, que resaltaron las virtudes de los 'pericos' en un partido perfecto.

El triunfo del conjunto catalán acerca la final española en la UEFA, ya que la otra semifinal la están disputando el Osasuna y el Sevilla, con ventaja momentánea para los rojillos tras un gol de Soldado.

De esta forma, el conjunto catalán se acerca a la segunda final de su historia en la Copa de la UEFA, 19 años después de perder la primera ante el Bayern Leverkusen bajo la dirección de Javier Clemente. En aquella ocasión, los 'pericos' cayeron dolorosamente en la tanda de penaltis, recuerdo que buscan borrar en esta edición.

Así, desde el primer momento los pupilos de Ernesto Valverde se conjuraron para el éxito. La 'piña' de los once titulares antes de arrancar el encuentro evidenció la motivación de todo el movimiento blanquiazul ante este duelo, que desbordó las gradas de Montjüic.

Conscientes de esa oportunidad histórica a la que se enfrentaban, el Espanyol arrancó el choque con mucha valentía ante el Werder Bremen, a priori más favorito. La vitalidad de Iván de la Peña en la medular y la frescura de Raúl Tamudo en el ataque comenzó a decantar el partido, que vivió su momento más álgido con el tanto de Moisés en el ecuador de la primera mitad.

El defensa español remató con la cabeza un balón medido que envió Rufete, finalizando así una gran jugada ensayada iniciada por De la Peña, tras un saque de esquina. La ventaja motivó al Espanyol, pero también lo hizo en el Werder Bremen, muy errático en sus conceptos hasta ese momento.

Los hombres de Thomas Schaaf cambiaron su ritmo, y comenzaron a verticalizar su juego, guiados bajo la batuta de Diego. Gracias a la calidad del carioca nacieron las mejores ocasiones de los alemanes, que nunca encontraron a Klose, desaparecido todo el partido. Solamente un disparo de Frings, que detuvo espectacularmente Gorka Irairoz, provocó dudas en los locales, que se mantuvieron muy firmes.

PANDIANI Y COROMINAS PONEN LA PUNTILLA

El segundo acto sonrió al Espanyol. En su inicio, el Werder Bremen se topó con otro gol en contra y con la expulsión de su portero. El primer varapalo llegó con el gol del 'rifle' Pandiani que, con la testa, marcó su undécimo tanto europeo, que le continúa acreditando como el mejor artillero del torneo.

Tan sólo diez minutos más tarde llegó la expulsión de Wiese, que terminó por limar las esperanzas visitantes. La cordura del juego blanquiazul propició un nuevo contragolpe, ante la permisividad de la zaga alemana, que plantó al capitán 'perico' sólo ante el meta bávaro, quien al verse superado optó por derribar al punta español.

Con la superioridad sobre el tapete, el Espanyol se dedicó a controlar el balón. El antecedente ante el Benfica, en el que dejaron escapar un 3-0, moderó las expectativas ofensivas de los catalanes, más preocupados de defender su marco. Pero un contraataque llevado perfectamente por Riera y definido de igual manera por Corominas completó la goleada, que deja a los alemanes hundidos para la vuelta de la eliminatoria en su feudo.