Actualizado 13/03/2007 16:25 CET

Fútbol.- Admitida a trámite la querella criminal del ex director del Museo del Barcelona contra Laporta

BARCELONA, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Instrucción número 25 de Barcelona ha admitido a trámite la querella criminal interpuesta por el ex director del Museo del FC Barcelona, Albert Pujol, contra el presidente del Barça, Joan Laporta, y el club como responsable subsidiario, por injurias contra su persona, según informaron fuentes judiciales a Europa Press.

Pujol, que fue despedido el año pasado tras 22 años como empleado del club y que llevaba 16 al frente del Museo, presentó una querella criminal contra Laporta, y como responsable subsidiario el Barcelona, que ha sido admitida a trámite aunque ha quedado suspendida hasta que el abogado de Pujol subsane un defecto de forma que presenta.

El juzgado, que admitió a trámite la querella, en fecha del pasado 5 de marzo, considera que los hechos pueden ser constitutivos de delito y dispone la incoación de las diligencias previstas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, según la información facilitada por el ex director del Museo del club barcelonista.

Pujol alude a las "falsedades" vertidas contra su persona, ya que el Barcelona justificó su despido por la aparición en la 'reventa' de una de las invitaciones que le concedieron para el partido del año pasado ante el Benfica, lo que el club consideró una actuación "negligente" al no impedir el uso "fraudulento" de las invitaciones.

El ex director del Museo del Barça, que hace unos meses ya acusó a Laporta de gestionar el club para su beneficio "personal, político y familiar" y de convertirlo en "un clan de amiguetes", mantiene que el club no ha desmentido ni justificado las denuncias que él hizo sobre 12 actuaciones "muy graves" del presidente del Barcelona.

El Barcelona justificó el despido de Pujol por haber actuado de manera "negligente" por la invitación a su nombre aparecida en la 'reventa' y consideró que fue debido a una "falta muy grave". Además, sostuvo que Pujol "incumplió y desobedeció las mínimas obligaciones laborales" y no quiso hacer un inventario de las piezas del museo.